Reseña · sin spoilers
100% Marvel. Nova: crítica tomo a tomo (del 1 al 3)
Seguimos tomo a tomo el Nova de Sam Alexander en la colección 100% Marvel, de Jeph Loeb a Gerry Duggan. Aquí están juntas las tres críticas, cada una con su nota.
100% Marvel. Nova 1
Nota: 5/10
En una línea: Loeb firma un Nova con regusto a refrito y aire pseudo-infantil; si la serie se salva del olvido es por los dibujos espectaculares de McGuinness.
En pleno nacimiento de All-New Marvel NOW! en Estados Unidos, al fin llega a España el relanzamiento del cuarto volumen de Nova, que tuvo lugar junto a la iniciativa Marvel NOW!.
La muerte de Richard Rider trajo polémica
Con la gran etapa de Dan Abnett y Andy Lanning en mente, muchos esperaban con ansia el regreso de este personaje, pero la muerte de Richard Rider implicaba alguna que otra novedad obligatoria que finalmente vino cargada de mucha polémica.
Lo que tenemos en el tomo 100% Marvel. Nova 1 de Panini Comics es una recopilación de los cinco primeros números de la serie USA, donde el guionista Jeph Loeb y el dibujante Ed McGuinness nos presentan a un nuevo Nova, con origen incluido, en la piel del jovencísimo Sam Alexander.
Si a día de hoy, nada que ver con antaño, hay algo por lo que se pueda destacar a Loeb es por ser un tipo nada arriesgado, con historias que podemos decir que funcionan, pero que a la larga no aportan demasiado. En este caso lo vemos tirar por esa senda, sin originalidad y con repetitividad, pero afortunadamente con toques que aportan profundidad al conjunto de la obra.
Sam Alexander, el típico adolescente machacado
Olvidaros de todo lo que conocéis del antiguo Nova, la repetitividad no viene por ahí, ni se le acerca. Nada de héroe experimentado que se encuentra constantemente embarcado en aventuras cósmicas de calibre épico. Porque Sam es el típico adolescente de infancia difícil, machacado por los abusones del instituto e invisible para las chicas, que de repente un día se convierte en superhéroe. ¿Os suena?
La falta de originalidad, pese a que aporta mucho trasfondo a la historia, continúa cuando los mismísimos Mapache Cohete y Gamora contactan con Sam para contarle que su padre perteneció a los Nova Corps antes de dejarlo para dedicarse a su familia, y que ahora necesitan que él recupere su legado y ocupe su lugar.
Dejando de lado ese ligero regusto a refrito, la historia es lo suficientemente interesante como para que no decidas dejar de leer e irte a hacer otras cosas, pero es inevitable establecer un debate interno sobre si lo que estamos leyendo es un cómic de la cronología tradicional de Marvel Comics, o uno perteneciente a la línea infantil de la Cada de las Ideas. Y eso sin hacer comparaciones con anteriores encarnaciones del personaje, ante lo cual lo que tenemos entre manos casi siempre saldría perdiendo.
McGuinness salva la serie del olvido
El olvido de esta serie estaría casi asegurado de no ser por los geniales dibujos que aporta Ed McGuinness, un valor seguro que sabemos que es ideal para cómics llenos de acción, y que vemos que se desenvuelve bien tanto en la Tierra como en el cosmos. Cada viñeta está llena de espectacularidad, sea en la paz o en la guerra, y sus trazos y diseños son más que aptos para una serie de aventuras que deseamos a todo costa que abandonen la senda pseudo-infantil para ganar en seriedad, porque potencial haberlo hailo.
100% Marvel. Nova 2: Infinito
Nota: 4/10
En una línea: Wells no suelta el tono infantil y hunde el tomo aún más que el primero. Lo único que salva de la quema a este Nova son los dibujos de Paco Medina.
Continuamos con la publicación en España de los números de la serie original de Nova, una serie un tanto polémica desde sus comienzos por su premisa y su nuevo planteamiento protagonizado por un niño. En este 100% Marvel. Nova 2: Infinito de Panini Comics, se recogen los números 6-10 USA, que cuentan con el debut de un nuevo equipo creativo formado por el guionista Zeb Wells (salvo el último número, obra de Gerry Dugan) y el dibujante Paco Medina.
Como siempre ocurre en estos casos, dura tarea la del guionista que recoge el testigo, y más aún cuando el creador de este proyecto, Jeph Loeb, abandona la serie tras un único arco argumental. Afortunadamente para Wells, el listón estaba realmente bajo, partiendo de una historia de origen bastante manida e infantil que, como comentamos en la reseña del primer tomo, apenas se salvó por los dibujos de Ed McGuinness.
Wells decepciona y no suelta el tono infantil
Por desgracia, el señor Wells decepciona y no abandona el tono infantil de la serie, de la que el único punto positivo que se puede extraer es que, al menos, es accesible para todo el mundo sin necesidad de ser un veterano o entendido del Universo Marvel. Pero la cosa va más allá, porque si Loeb mezclaba los orígenes del joven personaje con la búsqueda de la verdad acerca de su padre y los viajes espaciales, Wells abandona eso para regresar a la Tierra y convertir a Sam Alexander en otro superhéroe novato que debe lidiar con sus poderes y los aspectos cotidianos de la vida. Para colmo, el guionista tira de las clásicas y facilonas apariciones estelares (como por ejemplo la de Spiderman), haciendo uso así de un recurso que muchas veces solo sirve para completar la falta de ideas.
Curiosamente, quizás a modo de corrección, cuando Gerry Dugan recoge (una vez más) el testigo de la serie en el número 10, asistimos rápidamente al regreso del personaje al lugar donde debe estar: el cosmos. Y es que o sabemos si el paso de Wells por esta serie ha sido planeado como algo circunstancial desde el comienzo, o si se produjo de nuevo un cambio debido a su desvío de la idea inicial de la serie. Sea como sea, estamos ante la difícil situación de que mucho tienen que cambiar las cosas para que esta serie se mantenga a flote, o al menos para que empiece a remontar el vuelo y a contener algo de material de calidad.
Paco Medina salva el cómic de la quema
Del mismo modo que ocurrió con los primeros números de McGuinness, el cómic se salva de la quema por los dibujos de Paco Medina. El mexicano mantiene la línea seguida por su predecesor, con trazos claros, sencillos y, aunque pueda parecer contradictorio, espectaculares en sus escenas de acción. Guste o no, este estilo encaja con la atmósfera de la serie, donde ese aura infantiloide reclama un dibujo fácil y rápido de seguir, pero al que Medina sabe darle un toque de maestría que hace que sea apreciable hasta por los más entendidos.
En definitiva, y aunque parecía imposible, este tomo supone un bajó con respecto al primero, y lo único que podemos esperar que es que Duggan sepa darle un tono que por fin comience a agradar al grueso de los fans del lado cósmico de Marvel, especialmente ahora que está tan de moda.
100% Marvel. Nova 3: Muerte Nova
Nota: 7/10
En una línea: Duggan devuelve a Nova a sus raíces y lo hace bastante bien: ameno, divertido y con un aire a Spiderman que lo vuelve puerta de entrada perfecta.
Tras el cruce con Infinito, la serie de Nova se dirige hacia una nueva dirección liderada por el guionista Gerry Duggan, tal y como podemos ver en este 100 % Marvel. Nova 3: Muerte Nova, que recopila Nova vol. 4 Nº 11-16 USA.
Después del paso de Zeb Wells por la serie, que tacharemos de anecdótico por su poca trascendencia y su corta duración, Duggan se presenta en la colección con el aval de un trabajo bien hecho en Hulk y Deadpool. Como buen debutante, el guionista llega con un primer mandato bajo el brazo, y es el de volver a las raíces del personaje tal y como las estableció Jeph Loeb en el primer arco argumental. Esto es, adolescente debe compaginar sus problemas familiares y escolares con viajes por la galaxia para resolver problemas de escala cósmica. Fácil, sencillo y que funciona si lo haces medianamente bien.
Duggan lo hace bien, bastante bien
Para nuestro gozo, Duggan lo hace bien. Bastante bien, de hecho. El nuevo Nova, su Nova, recupera la gracia de un chaval que está todavía a medio hacer, pero que tiene unos poderes que pueden rivalizar con muchos de los héroes más poderosos del Universo Marvel. Eso conlleva chistes, soberbia, errores fruto de la inexperiencia, y mucha vitalidad y valentía. Sin embargo, donde más destaca esa gracia es en su vida cotidiana, en casa dando explicaciones a su madre, y en el instituto intentando lidiar con el matón de turno, la chica que le gusta y un director descontento por sus constantes ausencias.
El guionista encuentra, además, un punto central alrededor del cual hacer girar toda la serie, que es la búsqueda de Novas desaparecidos, cuyos cascos proporcionan nuevos detalles del pasado del Cuerpo y aportan sabiduría al pequeño Alexander. ¿Será así como descubrirá información su padre? El tiempo dirá.
Cosmo, Bill Rayos Beta y un aire a Spiderman
Si a todo esto le sumas un acierto por parte de Duggan a la hora de rodear a Sam Alexander de personajes ya míticos en el lado cósmico de Marvel, como pueden ser Cosmo o Bill Rayos Beta (que además es co-protagonista del arco argumental contenido en el tomo), nos juntamos con una lectura amena, divertida, llena de acción y, sobre todo, placentera tanto para lectores habituales como novatos.
Pero todo lo bueno tiene su contrapunto. Es difícil, muy difícil, no encontrar similitudes entre esta serie y lo que ya pudimos leer una y mil veces en las vidas de otros superhéroes, principalmente Spiderman. Vale que Sam vive en casa con su madre y no con su tía, o que cuando se pone el traje se va al espacio y no a dar vueltas por Nueva York, pero esa actitud altiva aderezada con ironía (de la graciosa) y esas ganas de salir a repartir mamporros para luego llegar a tiempo a compromisos terrenales no nos pilla de sorpresa. Al menos no a los veteranos, convirtiendo pues esta serie en un punto de entrada perfecto para nuevos lectores.
Paco Medina cumple y Baldeón toma el relevo
A la altura de la destacable entrada de Duggan en la serie están los dibujos de Paco Medina, al que en esta ocasión acompaña el español David Baldeón como anticipo de su andanza en solitario. Como decimos, Medina cumple sobradamente, con unos dibujos sencillos en general pero detallados en particular cuando la ocasión lo requiere. Mucho color y estética de dibujo animado que encajan perfectamente con la ambientación y la dinámica del cómic y su personaje principal. Lo cierto es que pocas pegas se pueden poner a su trabajo en estas páginas, y Baldeón no se queda atrás, tomando el relevo de forma que apenas nos demos cuenta, aunque sí dejando impreso su estilo diferenciador.
Afortunadamente, Nova ha podido reconducir su dudosa trayectoria de los últimos números, y ha tenido que ser nuevamente a través de un cambio de equipo creativo. Eso sí, ahora los editores parecen haber dado con la fórmula, y esperamos que esto se confirme en el siguiente tomo con más historias entretenidas de este cada vez más interesante personaje.
¿No estás de acuerdo? Dímelo
Discuto de esto todos los días. Ahí es donde se pone interesante.