Cruzamos ya el ecuador de nuestro camino hacia Vengadores: Endgame, poniendo hoy el ojo (de Odín) sobre el mismísimo Dios del Trueno, el poderoso Thor.

De hecho, el asgardiano es uno de los que más experiencias ha vivido en los 10 años del Universo Cinematográfico de Marvel, creando un rico personaje que, como el buen vino, ha mejorado con los años.

Thor, el segundón

Pongamos las cartas sobre la mesa: al principio Thor molaba, sí, pero no tanto como ahora. Su película, con una historia de origen difícil de llevar a la gran pantalla, no estuvo mal. Es verdad. Pero tampoco es recordada como una de las mejores del UCM. De hecho, lo sentimos por Chris Hemsworth, pero quién se ganó al público en aquella película fue su hermano Loki, interpretado magistralmente por Tom Hiddleston.

En defensa del Dios del Trueno, hay que decir que este no es un personaje fácil de adaptar. Y menos si la idea es introducirlo en un mundo donde los héroes viven en la Tierra con unas historias menos fantasiosas y más atadas a la realidad.

El concepto del héroe / Dios no se vende fácil y hasta el mismísimo Joss Whedon las pasó canutas para meter al primogénito (al menos en los cómics) de Odín en Los Vengadores. El estilo inicial, sacado de una obra shakesperiana, no encajaba del todo con el universo de Tony Stark o el de Steve Rogers. Y hasta el mismísimo Whedon se reía de ello en la batalla entre la trinidad Marvelita: «¿Sabe vuestra madre que os vestís con sus ropajes?«. Aún así, Whedon nos mostró gran parte del potencial de Thor en esta cinta y le dotó de un nuevo nivel de poder, algo que ha ido en aumento desde entonces. Eso sí, en esta ocasión su hermano pequeño (adoptado) Loki le volvía a hacer sombra.

Después vino Thor: El Mundo Oscuro, para mal de muchos. Esta película, a menudo clasificada como la peor o una de las peores del UCM, no le hizo un gran favor tampoco al héroe, que una vez más seguía sin destacar. Aquí empezó una historia de pérdida, eso sí, para Thor, que se tenía que despedir de su madre después de que fuera asesinada por los Elfos Oscuros. Y pensar que eso no es lo peor que le iba a pasar…

La situación mejoró considerablemente en Vengadores: La Era de Ultrón, ya sin Loki para eclipsarle. En esta ocasión, Thor ya parecía uno más junto a los Vengadores. Se le había humanizado, dejando entrever el potencial cómico que guardaba Hemsworth bajo la peluca. Incluso, ahora sin estar atado a Asgard en esta película gracias a la ausencia de cualquier personaje de su franquicia (Jane Foster apenas es nombrada), Thor podía ser él mismo. Sobre sus hombros recae la tarea de volver a juntar a los Vengadores para encontrar el cetro de su hermano y la de dar vida a Visión. Y es él quién derriba el meteorito en que se había convertido Sokovia, demostrando una vez más hasta dónde puede llegar su poder.

Thor, el aclamado

Desde Marvel Studios eran conscientes de que Thor no brillaba como debía. No llegaba a la gente como lo hacía el de los cómics, y era necesario un cambio de rumbo. Y vaya si lo hubo.

Taika Waititi cogió el timón y le dio la vuelta al barco de una manera rompedora. Muchos se tiraron de los pelos con la deriva que cogió la franquicia en Thor: Ragnarok. Sí, es verdad que quizás no era el estilo que más le pegaba al Dios del Trueno. Pero seamos claros, su anterior película fue dirigida por Allan Taylor, uno de los directores de Juego de Tronos. Sobre el papel, era el hombre adecuado, era el estilo que debería encajar. Pero todos sabemos cómo terminó eso. Es por esta razón por la que el giro era necesario. Lo que se creía que era lo adecuado resultó ser un fracaso, ¿y si lo que a priori no es lo que encaja termina funcionando?

Waititi se echó el peso a la espalda y clavó una de las películas más divertidas de todo el UCM. Su sentido del humor impregna una película emocionante de principio a fin que es un orgasmo visual para aquellos que admiren el arte de Jack Kirby. Y, ahora sí que sí, Thor brilla sin necesidad de usar el Mjolnir. Y no es fácil cuando vuelves a competir con Loki y encima te enfrentas a Hulk. Enfrentamiento que, por otra parte, nos deja intuir que el Dios del Trueno saldría vencedor de ser una pelea justa. Ahora sí, este Thor es tan poderoso como el de los cómics. Incluso cuando no cuenta con su amado martillo.

Y todo no queda ahí. Por si el lavado de cara del personaje no fuera suficiente, la historia de los asgardianos dicta el camino que deberá emprender ahora el hijo de Odín como nuevo rey de Asgard, tras el fallecimiento de su padre. Obviamente, esta tarea no será fácil, máxime cuando su reino ha sido destruido.

Los hermanos Russo toman el legado del nuevo rumbo trazado por Waititi para seguir haciendo crecer a este nuevo Thor en Vengadores: Infinity War. Ahí, el Dios del Trueno se ve metido en una nueva odisea para conseguir un nuevo martillo. Y mucho habla de él el hecho de que, habiendo perdido a toda su familia, su reino y a la mitad de su pueblo, Thor aún quiera seguir peleando y hacer pagar a Thanos por lo que ha hecho. Y esto nos lleva a una de las mejores entradas de un superhéroe vista en una película: la llegada de Thor a Wakanda. Aquí le vemos usando todo su poder, siendo el guerrero por el que siempre se ha caracterizado, y deseando llevarle la batalla al Titán Loco.

Y ahora, cuando parecía que ya no podía perder nada más, la mitad de los seres vivos del universo van y desaparecen. Cuando parece que ya lo ha perdido todo, y ve que aún hay un nivel más bajo en su desolación, ¿será capaz este Thor de levantarse y seguir luchando? Es algo que estamos deseando comprobar en Vengadores: Endgame. Y esperamos que el Dios del Trueno vuelva a demostrarnos por qué es el Vengador más fuerte. ¿O era Hulk?

Curiosidades

  • Tom Hiddleston, que interpreta a Loki, hizo una prueba para el papel de Thor inicialmente. Gracias a Odín que acabó encarnando al Dios del Engaño.
  • En la escena post-créditos de Thor: El Mundo Oscuro en la que Thor besa a Jane Foster en la terraza, quien hace de Foster no es Natalie Portman, sino la actriz española Elsa Pataky, mujer de Hemsworth.
  • En Thor, Erik Selvig dota de una identidad falsa a su nuevo amigo venido de asgard para conseguir que S.H.I.E.L.D. le libere. El nombre que le da, Donald Blake, es un guiño al alter ego original del personaje en los cómics, en los que Thor tenía una identidad secreta.
  • El debut cinematográfico de Ojo de Halcón (Hawkeye) tuvo lugar rápidamente en Thor, aunque no pudimos ver mucho sobre el personaje.
  • A día de hoy, Kevin Feige reconoce arrepentirse de haberle teñido las cejas a Chris Hemsworth en la primera película de Thor.
  • Si no habéis visto los cortos sobre qué hacía Thor durante la Guerra Civil superheroica, no sé qué hacéis con vuestra vida. Buscadlos en YouTube ya.

Si aún no lo habéis hecho, podéis leer nuestros artículos previos sobre la Viuda Negra, Ojo de Halcón y Hulk.