Tras la aplastante derrota sufrida a manos de Thanos, los Vengadores originales se preparan para su propio Endgame. Volviendo la vista atrás, los seis se preguntan cuándo se torció todo. Cada uno ha vivido su propio viaje que, de una u otra manera, les ha llevado hasta aquí. Hasta el final de una historia que comenzó hace ya más de diez años.

La idea con una serie de seis artículos que os hemos preparado, de los cuales este es el primero, es poner el foco sobre cada uno de los seis miembros originales de los Héroes más Poderosos de la Tierra. Y esta vez vamos a centrarnos en el alma del grupo: Natasha Romanoff, A.K.A la Viuda Negra (Black Widow).

Natasha, la primera Vengadora

La primera mujer en formar parte de los Vengadores es también una pieza capital que ha ido sumando capas y evolucionando a lo largo de esta historia río que es el Universo Cinematográfico de Marvel. La Viuda ha aparecido hasta ahora en seis películas: Iron Man 2, Los Vengadores, Capitán América: El Soldado de Invierno, Los Vengadores: La Era de Ultrón, Capitán América: Civil War y finalmente Vengadores: Infinity War. Tiene un par de cameos más, pero sin mucha trascendencia. El primero de dichos cameos es en un dibujo en Spider-Man: Homecoming y el segundo es en un holograma en Thor: Ragnarok. Y, sin embargo, carece de una película en solitario… por ahora.

Cuesta entender cómo Marvel dejó pasar la oportunidad con Natasha de contar su propia historia, pero lo cierto es que ese movimiento, deliberado o no, permitió a la Viuda interactuar con los demás Vengadores y establecer más conexiones que ningún otro personaje.

Sus relaciones con el equipo

Empezando por su mentor, Nick Furia (Nick Fury). Esa Natasha pícara y siempre creyendo tenerlo todo bajo control no puede evitar romperse cuando Nick finge su propia muerte para desenmascarar a Hydra. O con Tony, probablemente el personaje con quien más llega a empatizar a nivel emocional. Ambos están cargados de defectos y son conscientes de ello, pero los dos eligen esconderlo y proyectar siempre una imagen condescendiente y seguros de sí mismos. Con Steve, por ejemplo, es admiración por su figura, por sus valores e incluso por su inocencia. Y le inspira, por ello Natasha sigue a Steve; porque con él cerca, ella es mejor.

Luego, claro está, apareció el -polémico- amorío con Bruce. Un romance algo torpe, es cierto, pero no carente de cierta lógica; Bruce es probablemente el tipo que menos encaja en los Vengadores y eso le hace especial. Hay una frase perfecta que pronuncia Nat para resumirlo: “Todos mis amigos son luchadores. Y aparece este tío, rehuyendo cada batalla porque sabe que va a ganar”. Claro que Nat no contaba con Thanos. Porque el Titán Loco no solo supera a Hulk en combate, es que además, muy probablemente ha borrado del mapa a la familia entera de su mejor amigo, Clint.

Conviene detenerse aquí un momento y recordar precisamente esto, el concepto de familia. Natasha fue esterilizada precisamente para evitar distracciones durante sus misiones, pero todo su viaje es precisamente el de la espía rusa que va más bien por libre (a esto se le llama «compartimentación») que termina por ser el núcleo de ya no amigos, sino familia. Suyo es el punto de vista más interesante durante la Civil War, y suya es también la reacción más emocional. El cerebro dice Tony, pero el corazón dice Steve. Es también la única de los seis originales que está ahí para abrazar a Steve en el funeral de Peggy, y es quien reprende a Wanda y Visión por ser tan descuidados en Infinity War.

Y este rol curiosamente empieza a asumirlo cuando falta Nick Furia. De hecho, Natasha es la elección natural para reemplazar a Furia. No solo en S.H.I.E.L.D., sino también al frente de los Vengadores en el hipotético caso de que Steve no esté. Además, hasta el día de hoy es quien le ha puesto más agallas al revelar información clasificada de S.H.I.E.L.D., que también la incluía a ella.

Detrás de una gran Viuda Negra, una gran Scarlett

Es aquí donde me es imposible separar al personaje, Natasha, de la actriz Scarlett Johansson. No se puede hablar de la una sin la otra, y es que Scarlett ha revelado en infinidad de ocasiones que de todos los personajes que ha interpretado siempre va a escoger a la Viuda Negra. Cuesta imaginarse, llegados a este punto, que Scarlett era el segundo plato. El papel fue ofrecido primero a Emily Blunt, pero ésta lo rechazó por problemas de agenda. Fue entonces cuando Scarlett se tiñó el pelo de rojo antes de ser escogida, solamente para causar una mayor impresión en los mandamases de Marvel.

Y funcionó, claro. Scarlett es ahora la actriz mejor pagada del mundo y es todo un icono a la que se la ha llegado a comparar con Marilyn Monroe. Además, y esto es lo que la diferencia de otras actrices, ha conseguido labrarse un hueco como protagonista de películas de acción (un género casi exclusivo de los hombres) no solamente con Marvel, sino también con cintas como Lucy o Ghost in the Shell. Claro que el mundo del cine es algo que le viene en la sangre. Y para demostrarlo, ahí van algunas curiosidades sobre ella:

  • Su madre la llamó Scarlett por Scarlett O’Hara, la protagonista de Lo Que el Viento Se Llevó.
  • Tiene dos hermanos que también son actores. Pero, claro está, no han tenido tanto éxito como ella.
  • Su madre era productora de cine y su abuelo era guionista.
  • Le encanta ir al cine. Para hacerlo, se disfraza de hombre.
  • Es super fan de Frozen y está deseando hacer un musical.
  • No obtuvo el papel de Lisbeth en Millenium porque al parecer era «demasiado sexy».

El futuro de la Viuda Negra

Ahora, lo próximo que veremos de Scarlett es en Vengadores: Endgame, pero la actriz ya está preparándose para la película en solitario de Natasha. Su presencia en Infinity War se diluyó para dar cabida a una historia muy densa, pero los hermanos Russo ya han avanzado que en Endgame brillarán precisamente aquellos que menos lo hicieron en la anterior cinta.

Ha costado, pero ahora sí. La Viuda Negra ha vuelto.