Star Wars: Episodio IX se estrenará en los cines el próximo 20 de diciembre, y a día de hoy apenas sabemos nada de la película, ni siquiera su título. Este viernes 12 de abril se celebrará en Chicago la esperada Star Wars Celebration, donde sabemos que se desvelará por fin ese título y llegará el primer tráiler de la película.

El episodio que cerrará la saga Skywalker llega rodeado de mucha polémica y mucha presión, y su director J.J. Abrams ha revelado en una entrevista reciente que casi eligió no dirigir la película por este motivo. Recordemos que Abrams entró en el proyecto tras la repentina marcha de Colin Trevorrow.

Se supone que no debería estar ahí. Yo no era el elegido, ¿sabes? Yo estaba trabajando en algunas otras cosas, y tenía algo más que asumí que iba a ser mi próximo proyecto, si teníamos la suerte suficiente.

Todo esto fue un loco salto de fe. Y de hecho hubo un momento en el que casi dije, ‘No, no voy a hacer esto’. Para empezar, me sentía inquieto con esto, con involucrarme, porque me encanta Star Wars y sentía que era… Era casi, a nivel personal, algo peligroso acercarse demasiado a algo por lo que te preocupas mucho.

Abrams ya dirigió el inicio de esta trilogía, Star Wars: El Despertar de la Fuerza, y reconoce que esa película le dejó amando a Star Wars tanto como cuando llegó. Está al tanto de las críticas, pero en general está feliz con el resultado final.

Y que te pidan que pase eso de nuevo, me sentí un poco como que estaba jugando con fuego. Como, ¿por qué volver? Nos las arreglamos para hacerlo funcionar. ¿Qué demonios estoy pensando? Y hubo un momento cuando dije literalmente, ‘No’, y Katie McGrath, mi mujer y co-CEO de Bad Robot, dijo, ‘Deberías hacer esto’. Y mi primer pensamiento fue, ‘¿Se ha reunido con alguien?’. Y después pensé que generalmente suele tener razón. Y cuando ella dijo eso, creo que sentía que era una oportunidad de poner fin a esta historia que habíamos empezado y continuado, por supuesto. Y pude ver que, aunque lo último que tenía en mi cabeza era irme y volver a eso, especialmente con las limitaciones de tiempo a las que nos enfrentábamos…

Abrams continuó hablando sobre las dificultades de «trabajar hacia atrás» con el Episodio IX, habiendo una fecha de estreno establecida pero sin nada más, ni guión, ni reparto, ni sets.

Por supuesto, estaba emocionado por lo que podíamos hacer, pero estaba totalmente al tanto del poco tiempo que teníamos para hacer un trabajo enorme.

La falta de tiempo no fue el único problema por el que tuvo que preocuparse Abrams. Crear una historia coherente no solo para cerrar la trilogía, sino toda la saga Skywalker, fue otro reto. Y para hacerlo aún más difícil, estaba el hecho de que en realidad no había ninguna visión pre-planeada para la trilogía.

Tenía algún instinto acerca de adónde habría ido la historia. Pero sin entrar en detalles del Episodio VIII, esa fue una historia que escribió Rian y fue contada basándose en el VII antes de que nos reuniésemos. Así que él estaba llevando todo en otra dirección. Por lo que también tuvimos que responder al Episodio VIII. Nuestra película no solo estaba siguiendo lo que habíamos empezado, estaba siguiendo lo que habíamos empezado y después había sido continuada por alguien más. Así fue, y finalmente, era resolver nueve películas. Aunque hay algunos hilos de ideas más grandes y algunas cosas del lienzo general que han sido concebidas hace décadas y muchas ideas que Lawrence Kasdan y yo teníamos cuando estábamos haciendo el Episodio VII, la falta de de absoluta inevitabilidad, la falta de una estructura completa para esto, dada la forma en la que había sido llevado fue un reto enorme.

Tras el estreno de Star Wars: Los Últimos Jedi, Rian Johnson confirmó que tenía una visión diferente a la de Abrams con respecto a la trilogía, y reveló que no le importa en absoluto si el Episodio IX descarta algunas de sus decisiones más polémicas, como el linaje de Rey.

En cualquier caso, a pesar de todo, Abrams confía en su trabajo en el Episodio IX.

Siento que podemos haberlo conseguido. De hecho, siento que este loco reto podría haber sido una torsión de ideas salvajemente incómoda, y un aluvión de respuestas, tiritas, puentes y cosas desordenadas. Pero curiosamente, fuimos implacables y casi insoportablemente disciplinados con la historia, forzándonos a nosotros mismos a preguntar y responder algunas de las cosas fundamentales que al principio no tenía ni una pista de cómo empezaríamos a abordar. Siento que hemos llegado a un lugar, sin gafar nada o sonar más confiado de lo que merezco, siento que estamos en un lugar donde podríamos tener algo increíblemente especial. Así que siento alivio por estar en casa, y siento gratitud por poder haberlo hecho. Y más que nada, estoy emocionado por lo que creo que podríamos tener.