La primera temporada de The Mandalorian fue un éxito por muchos motivos, siendo uno de ellos la sensación de estar viendo una película y no una serie. Eso se debe en parte al desarrollo visual a cargo de Industrial Light and Magic, que usó un sistema llamado StageCraft que le permitió crear entornos de alta resolución para rodar en grandes localizaciones a pesar de estar en un estudio.

En una entrevista reciente, el supervisor de efectos especiales de la serie, Richard Bluff, ha dicho que lo hecho con StageCraft es como hacer trucos de magia, y que en la segunda temporada habrá más, y serán más grandes y mejores.

Puedo decir que para la segunda temporada fuimos a más y más lejos que con cualquier cosa que hayamos hecho en la primera temporada a nivel técnico. Incluso dejaba al equipo con la boca abierta gracias a algunos de los trucos de magia que podíamos hacer para actuar con la tecnología de vídeo sobre pared.

Bluff también habló sobre las lecciones aprendidas por la producción en la primera temporada, incluyendo lo que más les enseñaron los episodios sobre lo que pueden hacer y cómo ha influido eso en los efectos de la nueva temporada.

Aprendimos una cantidad enorme de la primera temporada. El capítulo 6 fue uno de los últimos episodios que rodamos. El hangar de Roost fue probablemente el entorno más complicado que hicimos porque era enorme. Y en ese entorno no solo teníamos a la Razor Crest en el entorno virtual, también teníamos a gente caminando por los entornos virtuales. Teníamos chispas saltando, teníamos vapor saliendo y grúas moviéndose. Así que podías decir esto mientras nos acercábamos al final de la serie, que ya estábamos bastante cómodos con la tecnología y estábamos emocionados por continuar llevándolo aún más al límite de lo que es posible.