Tras las críticas y las confusiones, el director Martin Scorsese ha decidido publicar un largo artículo de opinión en el que ha intentado aclarar lo que piensa de las películas de Marvel Studios, de las que dijo que no eran cine.

Amparado por su experiencia y por sus poderosos guardianes, entre los que ahora se encuentra Netflix, Scorsese defiende su posición.

Muchas franquicias cinematográficas están hechas por gente de talento y destreza considerables. Puedes verlo en la pantalla. El hecho de que las propias películas no me interesen es un tema de gusto y temperamento personal. Sé que si fuese más joven, si hubiese alcanzado la mayoría de edad más tarde, podría haberme emocionado con esas películas y quizás incluso haber querido hacer una yo mismo.

El director de Uno de los Nuestros defiende su propio amor por el cine como una forma de arte, no como los productos que resultan ser las películas de los Vengadores. Scorsese reduce las películas a narraciones en línea de montaje que «son investigadas en el mercado, probadas ante un público, revisadas, modificadas, revisadas de nuevo y modificadas otra vez hasta que están listas para su consumo«.

Aunque aplaude el trabajo de los narradores y cineastas de Marvel, no cree que sean comparables a lo que él considera buen cine.

Son todo lo que las películas de Paul Thomas Anderson, Claire Denis, Spike Lee, Ari Aster, Kathryn Bigelow o Wes Anderson no son. Cuando veo una pelícual de algunos de estos directores, sé que voy a ver algo totalmente nuevo y me va a llevar a áreas de experiencia inesperadas y quizás incluso innombrables.

En resumen, Scorsese dice que las películas de Marvel carecen de «revelación, misterio o peligro emocional genuino. Nada está en riesgo«. Lo que parece criticar el director no es la cantidad de público o el éxito financiero conseguido por Marvel, sino lo que eso significa para la obsesión de Hollywood por los beneficios sobre la forma de arte.

El cambio más grande ocurrió sigilosamente y al amparo de la noche: la eliminación gradual y firme del riesgo. Muchas películas de hoy son productos manufacturados perfectos para consumo inmediato. Las súper producciones son cada vez más las únicas películas que puedes encontrar en el mercado cinematográfico global.

Es un momento peligroso en la exhibición de películas, y hay menos cines independientes que nunca. La ecuación ha cambiado y el streaming se ha convertido en el principal sistema de entrega. Aún así, no conozco ni a un solo director que no quiera diseñar películas para la gran pantalla, para ser proyectadas antes en cine para un público.