Tras los éxitos de películas como X-Men o Spider-Man, hubo otros personajes de Marvel Comics que dieron el salto al cine antes de que Marvel Studios llegase y arrasase con su universo cinematográfico.

Mark Steven Johnson, que dirigió Daredevil en 2003 y Ghost Rider en 2007, aún recuerda con cariño esas películas pese a no ser muy queridas por los fans y no haber dejado mucha huella en el género.

Tuve muy, muy poca mano en eso, pero creo que por entonces estábamos haciendo algunas cosas interesantes. Intentamos algunas cosas, de lo cual estoy orgulloso. Me gusta mucho el aspecto de Daredevil. No habíamos visto a un superhéroe llegar a casa cubierto de cicatrices, y masticando pastillas para el dolor, y era un poco sombrío. Ahora no vas a obtener eso de un personaje Marvel en manos de Disney. No vas a ver eso, y quizás haya una razón. Pero encontré eso muy interesante. Era algo que no habías visto.

Aún así, Daredevil cuenta con un 44% de reseñas positivas en Rotten Tomatoes. Eso sí, a nivel económico le fue algo mejor, recaudando 180 millones de dólares en todo el mundo. En 2004 se lanzó una versión del director, otorgándole una clasificación e incluyendo casi 30 minutos de material adicional.

Incluso aunque sea inconsistente, aún estoy muy orgulloso de la versión del director. Aún creo que merece la pena, y lo difícil ahora es cuando miras atrás y ves en lo que se han convertido los efectos visuales. Es como, ‘Oh Dios mío’. Miras los CGI de Daredevil en 2003, y dices, ‘Ostras’. Ahora tenemos personajes de videojuego que tienen mejor aspecto que lo que hacíamos por entonces.

Sé que me ha perseguido todos estos años, porque la gente que, no toda, pero mucha de la gente a la que no le gustó la película, ve la versión del director y la disfruta. ¿Pero al final qué bien te hace eso? Solo esperas que la gente la acabe viendo, y monten una opinión en base a eso.