Reseña · sin spoilers
Spiderman Superior: crítica número a número (del 82 al 94)
Seguimos Spiderman Superior de Panini tomo a tomo, con Otto Octavius en el cuerpo de Peter Parker. Aquí están juntas las nueve críticas, cada una con su nota, del nº 82 al 94.
Spiderman Superior Nº 82-84
Nota: 6/10
En una línea: Slott le da a un Spidey estancado la vuelta de tuerca que necesitaba con Otto al mando. Los complementos de Yost y Alpha, entretenidos pero menores.
¿Qué se puede decir de Spiderman que no se haya dicho ya?. Es más, ¿qué se puede decir de Spiderman Superior que no se haya dicho ya? Pues no sé, algo encontraremos.
En este artículo vamos a reseñar un poco los tres primeros números de Spiderman Superior publicados en nuestro país por parte de Panini Comics, correspondientes a Spiderman Superior Nº 82, Spiderman Superior Nº 83 y Spiderman Superior Nº 84. En un principio, el seguimiento puede resultar confuso, ya que Panini ha decidido agrupar hasta tres colecciones USA bajo esta cabecera, que son Superior Spider-Man, Avenging Spider-Man y Alpha: Big Time. Lo que voy a hacer es separar la reseña por colección USA, en lugar de por número en España, algo que creemos que es más sencillo.
Otto Octavius en el cuerpo de Peter Parker
Comenzaré por Superior Spider-Man, una serie nueva que comienza tras el punto final acontecido en The Amazing Spider-Man Nº 700 (del cual podéis leer nuestra reseña). Como ya sabréis todos a estas alturas, el nuevo Spiderman Superior no es otro que el Dr. Otto Octavius (Dr. Octopus) en el cuerpo de Peter Parker, lo que como os podéis imaginar abre un nuevo mundo de posibilidades para el personaje y su universo.
En estos tres tomos que vamos a reseñar, nos encontramos con los cinco primeros episodios USA en el número 82 y los cinco siguientes en el número 84, todos ellos con guión de Dan Slott y dibujos de Ryan Stegman, Giuseppe Cammuncoli y Humberto Ramos.
Otto se adapta al cuerpo y cruza la línea
La serie comienza con la adaptación de Otto a su nuevo cuerpo, y su nuevo objetivo de intentar convertirse en el mejor Spiderman que ha habido nunca, siempre bajo su criterio, claro está. ¿Cómo es esto posible si Octopus era un villano? Pues porque aunque la transferencia ha mantenido la consciencia y recuerdos del doctor, también se han mantenido los recuerdos y valores de Parker, por lo que queda latente la premisa de “Un gran poder conlleva una gran responsabilidad”.
Eso sí, ni una cosa ni la otra, un punto intermedio. Aunque Otto se propone hacer el bien, lo hace sin miramientos, y esto incluye ir más allá, cruzar la línea, adoptar actitudes y llevar a cabo acciones que el bueno de Peter jamás habría siquiera considerado. Ahora tenemos a un Spidey para el que el fin justifica los medios. ¿Que hay que matar? Pues se mata, al nuevo Spidey no le tiembla la mano. Paralelamente a esto, la principal motivación que mueve a Otto a querer hacer el bien es el hecho de querer hacer todo mejor de lo que lo hacía Parker, de ahí lo de Superior, ya sea en la vida superheroica como en la vida privada ante J. J. Jameson, la Tía May o Mary Jane. Curioso, cuanto menos.
Pese a todo, no hay que olvidar que, por el momento, Peter Parker no se ha ido del todo. Su consciencia aún reside en el interior de su cuerpo y sigue luchando por recuperar el control, y mediante un gran manejo del guión por parte de Slott, somos testigos de una constante lucha interna entre dos formas de ver la actitud del superhéroe conocido como Spiderman.
Un viaje iniciático al fondo de su mente
Aunque aparecen villanos aquí y villanos allá, de momento no muy destacados, estos primeros números de la serie se centran principalmente en lo que ya hemos comentado, un viaje iniciático al fondo de la mente de Spiderman, mostrando esa lucha de Parker por salir y la de Octopus por borrar todo recuerdo anterior, a la par que se desarrolla esa nueva actitud que a muchos siempre nos habría gustado ver pero nunca nadie se atrevió a plasmar en un cómic.
Habría que añadir también la constante presencia de invitados, como los Vengadores, que tiene como objetivo mostrarnos un poco la reacción y la desconfianza del resto de héroes ante los nuevos métodos y la nueva actitud de este renovado Spiderman, algo que se pone de manifiesto sobre todo en los números de Avenging Spider-Man (Spiderman Superior Nº 83) y en Spiderman Superior Nº 84.
En definitiva, el señor Dan Slott, pese a todas las críticas recibidas tras el infame número 700 de The Amazing Spider-Man, llegando incluso a recibir amenazas de muerte, nos ha regalado una nueva colección que da una vuelta de tuerca más que necesaria a un personaje que, bajo mi criterio, llevaba ya años estancado. Y además lo ha hecho de forma interesante, entretenida, lógica y con sentido, no solo centrándose en la lucha de esas dos conciencias dentro del propio Spidey, sino también en su lucha externa para evitar ser descubierto. Esto enlaza directamente con el entorno, algo que Slott no deja de lado, aportando gran valor a los personajes secundarios y a la reputación del trepamuros entre toda la comunidad superheroica del Universo Marvel.
Si el guión se presenta a una altura considerable, los dibujos no se quedan para nada atrás. Slott sigue contando con tres de sus colaboradores habituales, los mencionados Stegman, Ramos y Camuncoli, que pese a sus diferentes estilos, intentan acoplarse lo máximo posible para que la diferencia sea mínima. A caballo entre el pseudo-realismo y ciertos toques de dibujos animados, las pequeñas diferencias entre los trazos de unos y otros las podemos ir viendo en las expresiones corporales y faciales, puntos en los que unos son más duchos que otros.
Yost y Medina, cuatro historias de Team-Up
Saltando ahora a Spiderman Superior Nº 83, nos encontramos con la continuación de las aventuras de Spidey en Avenging Spider-Man, de las que se nos presentan los números del 16 al 19 USA, escritos por Chris Yost y dibujados por Paco Medina. En estos números se narran cuatro historias, que ya sabéis que recuperan el espíritu de Team-Up, casi todas centradas principalmente en los problemas del nuevo Spiderman para evitar ser descubierto.
Primero deberá colaborar con la Patrulla-X para acabar con un villano, y es aquí donde Otto aprenderá a controlarse para que nadie sospeche de su identidad. A pesar de sus esfuerzos, un encontronazo con Lobezno llevará al mutante a sospechar, y veremos cómo se las apaña el doctor para salir del aprieto.
Algo similar es lo que ocurre en la segunda historia, donde los Cuatro Fantásticos reclaman la ayuda de Spidey para que se haga cargo de la Fundación Futuro mientras ellos están fuera. En este periodo de tiempo, entra en escena una Agencia Temporal que descubre que Spiderman no es quién dice ser, y de nuevo veremos cómo se las arregla el superhéroe para evitar ser descubierto.
En la tercera historia, Spiderman forma equipo con Thor para enfrentarse a Electro. En esta narración bastante prescindible, lo más destacado es la lucha de egos de ambos personajes. Ya sabemos que Thor es arrogante por naturaleza, pero la nueva condición de Spidey nos presenta a un trepamuros igualmente arrogante, provocando situaciones tensas que podrían afectar al resultado final.
Por último, en la última historia, Otto Octavius se enfrenta a sus peores pesadillas de la infancia por culpa de un alienígena que se ha apoderado de sus sueños, al que al final consigue vencer gracias a la ayuda de Sonámbulo. Si la anterior historia era prescindible, esta lo es más, dando un nuevo sentido al término “relleno”.
Lo que nos cuenta Yost son varias historias entretenidas, pero no memorables, que tienen como único reclamo la presencia del nuevo Spiderman y los motivos por los que, finalmente, nadie acaba por descubrir el cambio que ha sufrido. Lo mismo ocurre con los dibujos, que si bien no tienen puntos negativos, podemos decir a ciencia cierta que no conforman el mejor trabajo que le hemos visto a Medina. Una prueba de la talla media de esta colección es que Panini consideró en su momento que no se sostendría en el mercado de forma individual, acabando por integrarla, seguramente de forma acertada, en la cabecera arácnida principal.
Alpha: Big Time, el complemento de Fialkov y Plati
Para cerrar el análisis, nos queda hablar de Alpha: Big Time, escrita por Fialkov y dibujada por Plati, una serie que sale de acontecimientos narrados en los últimos números de The Amazing Spider-Man. Alpha regresa otra vez con poderes para mostrarse en una miniserie de cinco números, de los cuales tres se adjuntan como complementos en estos tomos de Panini.
La sensación es que esta miniserie es algo menor, sin importancia y sin jugo que exprimir, y más o menos por ahí van los tiros. Sin embargo, hay que reconocer que esta es una versión de Alpha mucho más lograda, más seria y más firme que incluso puede resultar en una lectura por momentos entretenida. Fialkov nos presenta a un personaje que recuerda a los primeros días de Spiderman en el instituto, aunque tirando más por la rama de la arrogancia y el saberse superior. Y además, los dibujos de Plati son muy apropiados, y se nota que el dibujante se siente cómodo con esta ambientación y entorno. Quizás no sería una lectura recomendable por separado, pero no está mal que vaya incluida como complemento de una serie “Superior”.
Spiderman Superior Nº 85
Nota: 6/10
En una línea: No es una gran historia, pero entretiene: Otto encerrando a los Seis Siniestros y midiéndose al Castigador. La calidad no llega a la de Slott.
Continuamos con las reseñas de la actual colección principal del Hombre Araña favorito de todos los marvelitas, Spiderman Superior, después de haber comenzado a lo grande reseñando tres números de golpe.
Panini Comics nos presentó el pasado mes de noviembre Spiderman Superior 85, un mini-tomo compuesto por dos historias del trepamuros y una de Alpha que recopila los números USA Avenging Spider-Man Nº 20-22 y Alpha: Big Time Nº 4, y pese a que se trata de una colección distinta a la principal, cada vez se hace más evidente que hay una importante trama general que corre por el fondo de todas las series de Spidey.
Otto está encerrando a los Seis Siniestros
Aunque lo hemos ido viendo poco a poco y como de reojo, en estos números se muestra por fin de forma totalmente abierta que el nuevo Spiderman, que ya sabéis que en realidad es Otto Octavius, está secuestrando y encerrando en su guarida a varios miembros de los Seis Siniestros. En estos números, el argumento se centra en el Camaleón, encerrado en el Helitransporte de S.H.I.E.L.D., y al que Spidey planea secuestrar.
Sin embargo, mientras intenta engañar al nuevo Nick Furia, la Viuda Negra y Ojo de Halcón sobre sus verdaderas intenciones, se produce un asalto al Helitransporte por parte de unos asesinos rusos que también van tras el Camaleón, al que quieren matar para que no revele secretos de su gobierno.
No es una gran historia, pero es entretenida y está llena de acción, y sigue jugando con ese cambio que ha sufrido Spiderman a raíz de su “trastorno mental” y de cómo reaccionan ante él el resto de personajes que le rodean. A Christopher Yost se le ve cómodo con esta versión del personaje, muy parecida a la de la Araña Escarlata, de cuyos guiones también se ocupa en su serie regular, pero no se puede negar que la calidad no alcanza a lo desarrollado por Dan Slott en la serie principal.
Misterión como excusa para verse con el Castigador
La segunda historia arácnida recupera otra de las diversas tramas generales que recorren el actual universo del lanzarredes. Hablo del hecho de que el Duende esté comerciando con las identidades de súper villanos cuyos poseedores originales han muerto o están encerrados. Así, nos encontramos con Misterión, un pobre diablo que ha comprado el alter ego de Misterio. Sin embargo, la realidad es que la historia se centra en que, con Misterión como excusa, el nuevo Spiderman Superior se las ve con el Castigador.
Este encuentro Punisher-Spiderman sirve para lo que venimos viendo últimamente, que es mostrar la reacción de un nuevo personaje del Universo Marvel ante la nueva actitud del renovado Spidey. Obviamente, por semejanza con los suyos, el Castigador aprueba los nuevos métodos del trepamuros, pero también le advierte que no se pase demasiado o formará parte de su lista de objetivos. Hay que decir que Octavius no se queda atrás, y también amenaza a Frank Castle con eliminarlo si se entromete en su camino.
Checchetto y López pasan sin pena ni gloria
En el apartado gráfico, tenemos a Marco Checchetto y David López, ambos buenos dibujantes, pero que pasarán sin pena ni gloria por estas aventuras del montón. El trabajo de Checchetto casi es el más destacable, aunque he de reconocer que me ha confundido en algunas escenas de acción cargadas de personajes y explosiones.
En cuanto a Alpha: Big Time, una miniserie que ya sabéis que Panini incluye aquí como complemento, Joshua Hale Fialkov y Nuno Plati continúan ofreciendo una historia desenfadada con el más puro sabor clásico de los comienzos de Spidey, aunque obviamente adaptado a los nuevos tiempos. Ahora que Alpha empieza a acostumbrarse a tener poderes de nuevo, las cosas se complican con un ataque a su familia y la transformación de un ladrón al que mandó al hospital en un monstruo que consume energía. Lo dicho, como complemento, no está mal.
Spiderman Superior Nº 86
Nota: 7/10
En una línea: Otto vuelve a cruzar la línea y siega una vida: su conversión en antihéroe está casi completada. Camuncoli cumple, salvo por su pésimo diseño del Lagarto.
Tras el parón provocado por la inclusión de Panini Comics de Avenging Spider-Man en la misma colección, volvemos de nuevo a la serie principal con Spiderman Superior Nº 86, que contiene Superior Spider-Man Nº 11-13 y Alpha Big Time Nº 5 USA.
Otro paso más hacia el lado oscuro
Si la arrogancia, el egocentrismo y la superioridad del nuevo Spidey que es Otto Octavius ha quedado patente desde el primer minuto, en este número vemos cómo se da un gran salto hacia ese lado oscuro en el que el personaje ha ido cayendo paulatinamente.
Con Peter Parker ya completamente fuera de juego (de momento), vemos que Otto, Spidey o como queráis llamarlo, cada vez se muestra más irritable ante todas aquellas personas que están, de algún u otro modo, por encima de él. Somos testigos de cómo trata con desdén a su profesor de universidad, cómo ningunea a su jefe en Horizon Labs y cómo utiliza al Alcalde de Nueva York, J. J. Jameson para sus propios fines. Otto se cree mejor que todo el mundo, y por tanto considera que debe ocupar la mejor posición posible en todos los ámbitos.
El miniarco argumental que se nos relata en estos tres números se centra en la ejecución legal de Alistair Smythe, más conocido como el villano Mata-Arañas, que tendrá lugar en La Balsa ante la placentera mirada de J. J. Jameson, viudo por obra y gracia del citado villano. Sin embargo, como el propio Jameson (y cualquier lector habitual) cabría esperar, el Mata-Arañas lleva a cabo un plan de escape que pone toda La Balsa patas arriba.
Spiderman vuelve a cruzar la línea
En este desorden tenemos de todo, desde rehenes a los que proteger, hasta la participación estelar del Escorpión, Boomerang y el Buitre, que se unen temporalmente al Mata-Arañas, y el Lagarto, que actúa como salvador de J.J. Sin embargo, pese a la gran cantidad de acción, lo más destacado de estas páginas es el poder ver a Spiderman cruzando la línea una vez más, anteponiendo acabar con el mal a defender a los inocentes, y segando una vida con el fin de evitar que se repitan los hechos en un futuro.
La conversión de Spiderman de héroe a antihéroe parece prácticamente completada, a falta de que el guionista Dan Slott nos revele que es eso que claramente tiene Otto entre manos. La serie continúa siendo la mar de interesante, no solo por mostrarnos a un Spiderman diferente, directo e incluso despiadado, sino porque se está construyendo una trama por detrás que augura cosas realmente grandes que podrían cambiar todo el panorama arácnido.
En las ilustraciones tenemos de nuevo a Giuseppe Camuncoli, un dibujante de calidad demostrada en muchas de las grandes viñetas de acción que podemos encontrar en este cómic. Sin embargo, al igual que existen puntos destacables por el lado bueno, también los hay por el lado malo, y no podemos dejar correr, por ejemplo, el pésimo diseño que realiza del Lagarto.
Alpha Big Time acaba sin ser memorable
El minitomo se completa con la quinta y última entrega de Alpha Big Time, en la que Joshua Hale Fialkov, junto a los dibujos de Nuno Plati, pone fin a una miniserie entretenida pero nada memorable. Como él mismo comenta, sirve de homenaje a esos primeros pasos de Spiderman, y deja las puertas abiertas para que en un futuro se pueda meter mano a este superhéroe principiante. Además, prácticamente al final, se descubre el motivo por el que Otto le develve los poderes a Alpha, un intento frustrado de ser aún más superior.
Spiderman Superior Nº 87
Nota: 8/10
En una línea: Otto arrasa Tierra de Sombras con robots gigantes y ya extorsiona al alcalde: Slott lleva al trepamuros un paso más allá. De propina, los Seis Siniestros.
El bueno, entre comillas, de “Peter Parker” continúa mostrando poco a poco un gran cambio en su actitud y sus actividades. Y es que aunque ya se viene viendo prácticamente desde el primer día, la cosa parece que comienza a irse de madre de una forma un tanto importante. Otto Octavius transforma ya de forma abierta sus intenciones de ser un mejor Spidey del que fue Parker en una completa obsesión, y empieza a descuidar su vida civil en aras de una actividad superheroica mejor.
Esto conlleva dos cosas: la primera que todo lo construido hasta ahora en su vida personal está a punto de venirse a abajo (Mary Jane Watson, Tía May, el Doctorado, Horizon Labs, etc.), y la segunda que su tapadera es cada vez más sospechosa debido a su extraño comportamiento ante los que mejor le conocen. La Agente Cooper y la Capitana Watanabe sospechan demasiado de quién se esconde realmente tras la máscara, y los Vengadores vuelven a darle “un toque” a Spidey, recordándole que está bajo vigilancia.
El asalto a Tierra de Sombras con robots gigantes
¿Y por qué todo esto? Pues muy sencillo. El tomo Spiderman Superior Nº 87 de Panini Comics, que contiene Superior Spider-Man Nº 14-16 USA y The Superior Foes of Spider-Man Nº 1, comienza con Spidey asaltando Tierra de Sombras (el fuerte de Kingpin, La Mano y el Duende en la Cocina del Infierno) con un ejército de soldados y robots gigantes. Sí, Spidey acaba con el terror implantado por el señor del crimen de Nueva York, al que se da por muerto, pero esa actitud tan violenta y agresiva hace saltar todas las alarmas. De momento, le protege el hecho de contar con el favor del pueblo y del Alcalde J. J. Jameson (aunque este último sea mediante coacción y chantaje), pero a este paso la jugada le puede salir muy cara.
Tras el asalto, el Duende consigue escapar, pero Spidey le sigue y descubre que en realidad se trata de Phil Urich, revelándolo a todo el mundo y destapando la tapadera del villano, que lógicamente se ve contra la espada y la pared y finalmente es arrestado. Sin embargo, este arresto es meramente circunstancial, ya que en pleno traslado a prisión es “rescatado” por los acólitos del auténtico Duende Verde, que le recluta como nuevo cabecilla para su ejército.
Goblin Nation se cuece en la sombra
Continúa pues la construcción en la sombra y en paralelo de la próxima gran trama de la serie, Goblin Nation, donde un renacido Duende Verde recluta a todo el que puede para hacerse amo y señor del submundo de Nueva York. Obviamente, en su punto de mira también está acabar con Spiderman de una vez por todas, pero ¿lo conseguirá? Y ya puestos a hacer preguntas, ¿quién es el nuevo Duende Verde?
Junto a esto, Dan Slott vuelve a llevar al trepamuros un paso más allá, a un punto que muy pocos habría pensado antes de comenzar todo esto. El superhéroe ya no solo ha superado la barrera del asesinato, la violencia gratuita y “el fin justifica los medios”, sino que además extorsiona al Alcalde, se apropia de La Balsa para que sea su base de operaciones, contrata un ejército y fabrica robots gigantes de asalto.
Slott está consiguiendo que la transformación sea muy progresiva, por lo que el salto de ser un superhéroe a ser un vigilante se va cociendo poco a poco en todos los entornos que rodean al personaje. No olvidemos que en realidad Otto sigue queriendo hacer el bien, pero siempre desde su obsesión de quererlo controlar todo y hacerlo lo mejor posible por una única razón: él es mejor que todo el mundo. Esto le lleva a tomar caminos antes prohibidos para el personaje, y esto no solo lleva a aumentar su nivel de auto-exigencia, sino que provoca las sospechas de todo el mundo.
Todo apunta al regreso del auténtico Peter Parker
Paralelamente, como decimos, el guionista continúa aprovechando toda esta situación para seguir construyendo el siguiente gran evento de la serie, uno que ya sabemos que desembocará, de alguna forma u otra, en el regreso del auténtico Peter Parker. Veremos cómo y por qué.
El dibujo vuelve a ser obra de Humberto Ramos, un tipo más que eficiente pese a que su estilo “rollo dibujos animados” no es del agrado de todo el mundo. Ramos conoce al personaje a la perfección, conoce a Slott a la perfección, y conoce hasta dónde puede llegar a la perfección, motivos por los cuales nos brinda una efectividad artística perfectamente compatible con los protagonistas y con el ritmo narrativo.
Los Seis Siniestros tienen su propia serie
Pasando ya al otro contenido de este pequeño tomo, y finalizada ya la miniserie de Alpha, Panini Comics incluye aquí el primer número de otra serie menor del universo arácnido, The Superior Foes of Spider-Man, centrada en algunos de los villanos del entorno del trepamuros. Nick Spencer y Steve Lieber nos traen un conjunto de historias protagonizadas por los nuevos Seis Siniestros, un grupo de lo más variopinto formado por Búmerang, Turbo, el Conmocionador, Escarabajo y Demonio Veloz, al que posteriormente se une el Camaleón.
La premisa de esta nueva serie no es otra que entretener, y lo consigue mostrando el día a día desde el punto de vista de unos villanos que, por una razón u otra, siempre acaban sucumbiendo ante el poder de Spiderman. Cargada de humor, ironía y patetismo, la serie muestra como varios villanos, algunos por obligación, otros por placer, otros por aburrimiento y otros por desesperación, se juntan para intentar salir adelante de la mejor forma posible, siempre fuera de la ley.
Curiosa iniciativa la de Spencer y Lieber, pero con un resultado más que aceptable y entretenido, perfecto como complemento para la serie principal. Veremos cómo evoluciona, pero nunca está de más conocer el mismo mundillo desde otro punto de vista tan diferente, y más si se hace con humor.
Spiderman Superior Nº 88
Nota: 6/10
En una línea: Lo mejor del tomo acaba siendo el cruce con la Araña Escarlata y el complemento de Superior Foes. El enlace con Infinito es anecdótico e intrascendente.
Seguimos con la serie regular de Spiderman Superior, aunque este mes toca de nuevo dejar de lado la colección principal para adentrarnos en el resto de colecciones secundarias. De este modo, Panini Comics recopila en Spiderman Superior Nº 88 los cuatro primeros números de Superior Spider-Man Team-Up, que incluyen un cruce con Scarlet Spider, completando con el segundo número de Superior Foes of Spider-Man.
Los Team-Up y sus aventuras con calzador
Así de entrada, he de decir que, pese a que ha habido casos de grandes historias, en general no soy muy seguidor de los Team-Up, porque a menudo nos brindan aventuras cortas sin sentido metidas con calzador, aventuras que no aportan nada más que ver juntos a dos personajes que, de otra forma, nunca veríamos.
Afortunadamente, lo que han hecho con Superior Spider-Man Team-Up es plantearla como la continuación directa de Avenging Spider-Man, así que al menos continuaremos con las tramas que teníamos abiertas en la colección anterior. De este modo, se abre de nuevo la vía del Chacal en su intento por acabar con Spiderman, esta vez por medio del villano Carroña, y se recupera la desconfianza de los Vengadores ante la sospechosa actitud de Spiderman en los últimos tiempos, potenciada ahora por su ataque aparentemente sin motivo a los héroes de Nueva York. Sin embargo, tras revelarse que tras los ataques de Spidey a “los buenos” está la maldad de Carroña, los Vengadores piden perdón y depositan definitivamente su confianza en el trepamuros.
En el segundo número seguimos con el tema del Chacal, pero ahora entra en escena la Araña Escarlata, que ya sabéis de sobra que se trata de Kaine, el primer clon de Peter Parker creado precisamente por el Chacal. En este número, escrito por Christopher Yost y que continúa en Scarlet Spider Nº 20 (también incluido en este pequeño tomo), la pareja de seres arácnidos deben terminar de una vez por todas con los nuevos planes del Chacal y Carroña para crear mutantes arácnidos.
Octavius intenta matar a la Araña Escarlata
Aunque el guión es sencillo y sin complicaciones, es lo suficientemente correcto como para entretener y que la lectura resulte amena y llevadera. Cabe destacar sobremanera la presencia de Kaine, puesto que la dinámica entre Spiderman Superior y la Araña Escarlata es divertida e, incluso, graciosa. Kaine se presenta más vulnerable de lo que recordamos, más que nada por creer estar ante un Peter Parker que le ha servido de guía y que ha confiado en él en su camino a hacia la redención. Sin embargo, Parker ya no es Parker, sino Octavius, y permanece en su memoria cuando Kaine le asesinó siendo el Dr. Octopus. Por ello, vemos a un Spiderman que intenta aprovechar cualquier ocasión para matar a la Araña Escarlata, vemos a una Araña Escarlata que no entiende nada, y vemos diversos cruces de declaraciones y situaciones muy simpáticas fruto de ese comportamiento irónico y sarcástico de ambos.
El apartado gráfico de estos tres números varía, cayendo del lado de David López el número con presencia de los Vengadores con un dibujo dinámico siempre genial; de Marco Chechetto en el cruce de Teamp-Up con Scarlet Spider, al que brinda de un dibujo pseudo-realista de esos que tanto me gustan; y de In-Hyuk Lee en Scarlet Spider Nº 20, donde seguimos con un estilo realista pero con un toque diferente, al parecer fruto del exceso de digitalización del que hace uso el dibujante, algo que seguramente a muchos le resulte demasiado artificial.
Los siguientes dos números de Superior Spider-Man Team-Up son un cruce con el evento Infinito, que llega con guión de Robert Rodi y dibujos de Mike Del Mundo. Sin embargo, la realidad es que el hecho de que sea un cruce con el famoso evento de 2013 es meramente anecdótico, ya que como sabemos el grueso de esta historia se desarrolla en el espacio exterior y en las colecciones vengadoras. Aquí, mientras Spiderman y Luke Cage intentan acabar con las fuerzas invasoras alienígenas de Thanos, las Nieblas Terrígenas liberadas por los Inhumanos despiertan poderes en una simple estudiante que la convierten en pura energía eléctrica. A partir de este momento pasará a llamarse Fulmina.
Fulmina decide imponer su propia ley
Durante el transcurso del cómic vemos como Spiderman intenta ayudar a la chica a controlar sus poderes, enseñándole a dar los primeros pasos en esta nueva situación. Sin embargo, al verse con tanto poder, Fulmina decide usar sus poderes para imponer su propia ley. A partir de aquí, es misión de Spiderman conseguir, mientras sigue peleando contra alienígenas, que la situación vuelva a ser como antes. Afortunadamente, lo consigue…
Complicada tarea la de Rodi con este pequeño arco, teniendo que sacarse de la manga una historia corta, auto-conclusiva y ligeramente relacionada con Infinito, aunque sin implicaciones directas. El resultado es el que cabría esperar, algo intrascendente y anecdótico, que al menos no cuenta con errores de continuidad. Afortunadamente, la fuerte personalidad de Spiderman Superior salva estas páginas de ser un simple aburrimiento, mostrando de nuevo esa sensación que tiene el trepamuros de sentirse por encima de todos y de todo. Lo salvan también los dibujos de Mike del Mundo, que aunque son ligeramente cartoon y ese es un estilo que no me llama demasiado, sí que es cierto que resultan vistosos y muy adecuados para un personaje como Spiderman (algo sobradamente demostrado).
Para terminar, el tomo se completa con el segundo número de The Superior Foes of Spider-Man, una de las series más frescas de la parrilla actual de publicaciones de Marvel Comics. Aunque solo llevamos dos números de esta colección, somos testigos de cómo funciona lo que está construyendo Nick Spencer para los que ahora son los Seis Siniestros. El tono cómico e irónico de la serie encaja perfectamente con lo que un lector de cómics busca cuando quiere desconectar, encontrando una trama principal efectiva aderezada con situaciones absurdas llenas de humor.
Leaber y su toque de tira cómica dominical
Eso está en conjunción perfecta con los dibujos de Steve Leaber, que son sencillos y realizados con muchos detalles humorísticos que resaltan el chascarrillo de turno, dando un toque general a la obra de tira cómica de dominical perfecta para servir como complemento.
Mientras deseo que llegue el número del mes que viene para seguir con la trama principal de Superior Spider-Man, me pregunto que será de esta serie de Team-Up cuando en el primer tomo lo mejor ha sido el número de cruce con Scarlet Spider y el complemento de The Superior Foes of Spider-Man. Dentro de un par de meses saldremos de dudas.
Spiderman Superior Nº 90
Nota: 8/10
En una línea: Una oda al supervillano: Yost se despide comandando a los Seis Superiores y por fin se ve fracasar a SpOck. Buen sabor de boca hasta para fans de Peter.
Como suele ocurrir últimamente con la edición de Panini Comics de Spiderman Superior, cada dos meses dejamos de lado la serie propiamente dicha -la de Slott y Ramos- para explorar las tramas que nos brindan las colecciones secundarias supeditadas a la serie troncal. Nos referimos a Superior Spider-Man Team-Up, Superior Foes of Spider-Man (que es ya una habitual en la recopilación mensual) y un one-shot vinculado a Inhumano.
Pese a la disparidad de historias que en el tomo se narran, me gustaría hacer hincapié en una idea que une a los seis números que encontramos en este Spiderman Superior Nº 90: La Oda a los Supervillanos.
Los Seis Siniestros pasan a ser Superiores
Finaliza Chris Yost la trama que venía tejiendo en torno a los supervillanos capturados por SpOck (así es como los yankees han apodado “cariñosamente” a Otto en la mente de Peter), y lo hace poniendo toda la carne en el asador. El Spiderman Superior acude a luchar contra el crimen… ¡Comandando a los antiguos Seis Siniestros! Aunque, como no podía ser de otra manera, los ha rebautizado bajo el nombre de “Los Seis Superiores”. Y fácil no lo tiene Yost para narrar ésta batalla tan fragmentada. Aún así, cada uno de los Seis Superiores tiene su pequeña presentación, su momento -incluso se las apaña para hacer del Camaleón un tipo competente en una contienda física-. De hecho, y aquí está el gran acierto de Yost, cuando Otto apaga el control mental sobre los villanos cada uno reacciona de manera única, muy acorde a las personalidades tan dispares de las que hacen gala. Genial, por otra parte, ese momento de silencio interrumpido por amenazas de muerte contra la persona de Spiderman.
Y aquí arranca esa oda a los supervillanos que mencionábamos al inicio. Si ver a los Seis Siniestros de vuelta ya es una auténtica gozada, más lo es si cabe verlos interactuar con el Spiderman Superior. Yost logra hundirnos en el ego desmedido de Otto como lo haría el mismísimo Slott. Porque el Spiderman Superior, le pese a quien le pese, es un pedazo de personaje. Y os lo dice el fan de Peter Parker número uno, que incluso a punto de llorar estuve al leer el final de The Amazing Spider-man Nº 700. No creí poder perdonar a Slott lo que estaba haciendo con mi Peter, pero el tiempo le ha dado la razón. Porque, tras mucho esperar, aquí comenzamos a ver aquello que tanto anhelábamos: ser testigos de cómo fracasa éste autoproclamado Spiderman Superior.
Y es curioso que este punto de inflexión, aunque ya pincelado por Slott en el Spiderman Superior Nº 89 (con Otto llamándose incluso “inferior”), ocurra en una serie secundaria. Motivo de más para aplaudir la magnífica coordinación que están demostrando las series arácnidas entre sí. Pocas veces en el universo de las series de Spiderman ha existido tanta sintonía, tanta compenetración entre la grapa principal y las secundarias. Y sino, atentos al cameo del Spiderman 2099 (aunque sea en su identidad civil), siguiendo la trama de la serie Spiderman Superior. Un detalle muy de agradecer.
Como decimos, el fallo de SpOck es tan profundo que incluso él mismo se replantea su papel como héroe. Ha hecho falta la casi aniquilación de ocho millones de personas para que Otto se haga la pregunta de “¿y si no soy tan superior como creía?”. La Oda al Supervillano se acrecienta con la presencia de la Brigada de la Demolición, grupo duro de pelar donde los haya, y por las fantásticas ilustraciones de Marco Checchetto. ¿Solo a mí me recuerdan sus trazos -especialmente las caras- a los de McNiven? Es una delicia cómo narra la monumental batalla. Y atentos al Camaleón con un trozo de cristal en la mano: el reflejo del cristal completa el rostro del Camaleón con el de Spiderman. Simplemente perfecto.
Namor, el único más arrogante que Otto
Se despide Yost de la colección -una auténtica lástima- con La Peor Persona del Mundo. Otto ha fallado, asume su error y quiere entregarse a los Vengadores. Hagamos un momento un ejercicio de reflexión: vosotros escribís la serie. Necesitáis que el Spiderman Superior vuelva a creer en sí mismo, necesitáis que recupere su arrogancia perdida. ¿Qué personaje del Universo Marvel usaríais como catalizador de tal efecto? La elección de Yost es soberbia. Elige al único personaje aún más arrogante que Otto -salvando a Victor Von Muerte-: a Namor. Capítulo idóneo para cerrar una etapa, y con SpOck con altivas motivaciones recuperadas. Porque aquí radica el encanto de este Spiderman Superior, esa chulería tan intrínseca que un solo halago (en este caso, de Namor) le hace olvidar su estrepitoso fracaso reciente.
Y de ex supervillano -recordemos que Namor no empezó exactamente del lado de los buenos- pasamos a grupo de supervillanos, cerramos el tomo con los nuevos Seis Siniestros haciendo de las suyas. ¿Alguien lleva la cuenta de cuantos malosos han desfilado por este Spiderman Superior Nº 90? Yo he perdido la cuenta.
Simpática aventura la que nos brinda Superior Foes of Spider-Man, aunque algo inferior a los cuatro números que firma Yost en su adiós a la serie.
El cáncer toca la fibra a Spiderman Superior
No puedo obviar, sin embargo, el aparentemente intrascendente relato vinculado a Inhumano. Lo que a primera vista parece una simple fábula moral acaba por convertirse en un análisis profundo de la psique de Otto. Y, como con Yost, esto no ocurre en la serie troncal. Aquí vuelve a brillar esa conexión entre series arácnidas, pues es el cáncer el tema que toca la fibra a Spiderman Superior. Y con razón. Otto es ya un personaje sumamente profundo, se nota el mimo con que el editor de las series arácnidas aborda el tema.
Y el mes que viene tendremos por aquí a Veneno. Spiderman Superior se encamina hacia su inevitable final… y, de momento, está dejando un gran sabor de boca. Incluso a los fans más acérrimos de Peter, como yo.
Spiderman Superior Nº 91
Nota: 7/10
En una línea: Slott tira de iconos clásicos y de un Veneno Superior pasado de rosca, pero Anna Maria se come el tomo. Falla al aparcar de golpe su conflicto con tía May.
Existe la tendencia entre los muchos (muchísimos) guionistas que han escrito sobre Spiderman de centrar sus “etapas” en torno a una idea común. Roger Stern, allá en los 80, revitalizó el fondo underground de guerras de bandas, bajos fondos y Duendes tratando de ascender a jefes mafiosos. Más recientemente, Joe Michael Straczynski (JMS para los amigos) focalizó su mirada en los supuestos orígenes totémicos de los poderes arácnidos y amplió la galería de villanos del trepamuros de manera considerable (aunque pocos han sobrevivido al paso del tiempo). Y Dan Slott, en el caso que nos ocupa, opta por la vía fácil: hacer uso de los iconos más clásicos del Spider-verso.
El Chacal, Los Seis Siniestros, Octopus, el Lagarto, Duendes de todos los colores… y ahora Veneno. Quizás estas elecciones tan poco arriesgadas en su planteamiento (obviando la idea del Spiderman Superior, pues pocas cosas ha habido más arriesgadas que esto) no son una elección del guionista, sino que vienen impuestas des de la editorial. Sería comprensible, pues la etapa Slott es contemporánea al reinicio cinematográfico de Spiderman, y todo puede formar parte de un macro plan de marketing: usar -hasta la saciedad- los emblemas del mundo arácnido para que los nuevos chavales que compren los cómics tras ver la película puedan aferrarse a lo ya conocido.
Nace el Veneno Superior
Veneno está de vuelta, y como cabía esperar, abandona a su antiguo portador: Flash Thompson (¿no lo sabías? Ni Eddie Brock, ni Mac Gargan. De hecho, la situación de Flash empieza a gestarse en Una Muerte en la Familia, cuya reseña podéis encontrar aquí). ¿Y quién es el nuevo huésped? Evidentemente, Peter Parker -al menos en cuerpo y no en alma-. Nace el Veneno Superior. Y Superior lo es, des de luego… quizá demasiado.
Veneno, fuera quien fuera el cuerpo que habitaba, siempre ha gozado de un poder razonable. Es más, el propio Peter (el de verdad) unido al simbionte fue derrotado en más de una ocasión tras su vuelta de las Secret Wars (recuerdo un duelo en concreto contra el Puma). Sin embargo, este Veneno Superior consigue zurrar de lo lindo a los Vengadores. Héroes de la talla de Lobezno (sin factor curativo, vale, pero con sus garras de siempre), el Capi o Thor muerden el polvo ante la apisonadora que es Veneno. Tan solo una intervención in extremis de la mano de Iron Man (minipunto para quien coja el chiste) y de Flash consigue frenar la debacle superheroica.
Es justo en este punto, cuando Slott revela su carta del triunfo: es Peter Parker -sí, el de verdad- quien con su intervención impide que el simbionte conquiste la mente de Octavius. Nos planta aquí la semilla el guionista del inminente retorno -apenas dos meses- del único y auténtico Spiderman (Superior, Asombroso y Espectacular, todo a la vez).
Anna Maria, mucho más que humanizar a Otto
Nada es para siempre, y desde luego que ya sabíamos que este Spiderman Superior tenía fecha de caducidad. Sabemos que Peter volverá, ni falta hace decirlo, pero la pregunta es: ¿logrará recomponer la vida -su vida- que Octopus ha desmantelado a consciencia? Porque eh aquí la miga de Spiderman Superior; absolutamente todo en el mundo de Peter Parker está patas arriba. No ya su reputación como superhéroe (los Vengadores andan muy cabreados), sino aquello que más quiere como civil parece inalcanzable. ¿Alguien se ha parado a pensar en la pequeña Anna Maria? El trato de este personaje recibido por Slott es algo a tener muy en cuenta. No es tan solo una herramienta más para humanizar a Otto, va más allá. Tiene cuerpo como secundario, se percibe su tridimensionalidad.
Es Anna Maria, sin embargo, quien nos lleva al punto negativo de este Spiderman Superior Nº 90. En la escena donde “Peter” y Anna Maria cenan junto a la tía May, Flash y Jay, la tía May demuestra ciertos prejuicios sobre la condición de Anna Maria (“ser una persona pequeña”). Y está bien llevado ese punto, es interesante y planea conflicto. No se entiende entonces como un guionista experimentado como Slott cae en aparcar este conflicto y centrarse en Flash de una viñeta a otra. Es molesto, absurdo e inverosímil. Y retoma el asunto de May y Anna Maria… ¡en el número siguiente! Muy mal llevado. Podemos llegar a perdonarle el desliz por el mimo que desprenden las escenas de “Peter” y Anna Maria en solitario. Es un encanto esta chica, al más puro estilo Tyrion Lannister: no importa tu altura si tu personalidad es cautivadora.
El punto más conflictivo a la hora de reseñar la colección que nos ocupa es el apartado gráfico. Concretamente, los lápices de Humberto Ramos. Su estilo es tan bizarro y manga que o te gusta o no te gusta. A mí, en lo personal, sí me gusta, y creo que imprime el carácter que necesita una serie de Spiderman. Esa plasticidad de movimientos, esa exageración en las expresiones faciales y en las posturas son algo que encajan bien con el tono de la historia, no así como su etapa en X-Men. El diseño del Veneno Superior es francamente terrorífico -echad un vistazo al Duende Verde de Una Muerte en la Familia. Sonriendo bajo la lluvia… ¡escalofriante!-, y consigue transmitir el horror que se le presupone. Mención especial a la batalla contra los Vengadores: cada viñeta sabe a confrontación de la vieja escuela.
Los villanos de segunda y el Annual con Apagón
Y saltamos a los dos números que acompañan a la serie troncal. El ya habitual The Superior Foes of Spider-Man y el primer Annual de Spiderman Superior (de ahí el incremento de precio de este tomo. No te preocupes, el mes que viene se retoma el precio estándar). En el primer caso, lo que en un principio pareció un añadido más está resultando ser una historia disfrutable muy bien caracterizada des del punto de vista de los villanos de segunda del Spider-verso. El Búho es siempre un personaje que da mucho juego, y Nick Spencer consigue sacarle el partido que merece (ojo a la “Corrida de Toros”).
El Annual cuenta con un habitual en los guiones del trepamuros: Christos Gage, y el apartado gráfico tiene sabor español. Javier Rodríguez y Álvaro López se encargan de mostrarnos el encarnizado encuentro que protagonizan el Spiderman Superior y Apagón. Curiosa elección del villano por parte de Gage, pues Apagón es un habitual del Motorista Fantasma. Se agradece la sangre fresca (vale, chiste malo). Del Annual me quedo con la viñeta a oscuras con Jay y May (genial ese contraste con la ropa, el pelo y demás) y la buena composición del duelo final. Atentos a Javier Rodríguez, pues vale la pena seguirle la pista.
Empieza la cuenta atrás para el regreso del Asombroso Spiderman, pero antes, una guerra de Duendes sacudirá Nueva York… pronto veremos quién sale triunfante, si el Rey Duende o el Duende original. (¡Esperemos que el primero, que huele a Osborn por los cuatro costados!)
Spiderman Superior Nº 92 y Nº 93
Nota: 9/10
En una línea: Nación Duende queda para el recuerdo: Slott hace confluir todo lo sembrado y devuelve al Duende Verde a lo grande. Solo el dibujo se queda por debajo.
Arrancó el mes pasado el que va a ser el último arco argumental de Spiderman Superior: Nación Duende. Dan Slott ya casi ha terminado de encajar todas las piezas de este gran rompecabezas y estamos casi listos para ver el mural completo. Y de momento, el mural pinta realmente bien.
Se nos prometía que todo iba a quedar cerrado y bien cerrado antes de la vuelta de Peter -que, como todos sabemos, ocurrirá a caballo entre el mes que viene y el siguiente-, y parece que esta vez la Casa de las Ideas sí va a cumplir su palabra. Lo que Slott está logrando con el Spiderman Superior es realmente meritorio. Y ahora que vislumbramos el final de la etapa, que casi podemos arañarla con los dedos, nos continúa dejando un muy buen sabor de boca. Todo, absolutamente todo lo narrado desde el Spiderman Superior nº 1 USA parece confluir en esta gran saga. Los duendes -verdes, reyes, originales y de todos los tipos que se os ocurran-, Spider-Island, Mary Jane, Anna Maria, Horizon Labs, el chantaje a J.J. Jameson, las pesquisas de Carlie Cooper… incluso el Spiderman 2099 tiene su cabida en la trama.
Panini y la sincronización de las cabeceras
Nación Duende quedará para el recuerdo de las grandes aventuras de Spiderman. Sí, aunque no la protagonice Peter (de momento). Porque está magistralmente escrita, pero sobretodo porque la editorial arácnida, encargada de coordinar todas las colecciones del trepamuros, se ha superado a sí misma. La sincronización de todas las cabeceras de Spiderman es simplemente perfecta. Insuperable. Y Panini Comics se lleva otro 10 por traernos a los lectores españoles esta serie de forma cronológica, limpia y sobretodo económica. Jamás, en los 50 años de Spiderman, la editorial arácnida evidenció tal compromiso con la continuidad y el buen hacer. No importa si estás leyendo Superior Spider-Man nº 29 USA, porque la acción se intercala con Superior Spider-Man Team-Up nº 11 USA… sin ser un crossover. Se pueden disfrutar por separado, pero juntos, la lectura se eleva a la enésima potencia.
Y es que aquí hay tela para cortar. Otto sigue haciendo trizas el mundo de Peter y pone fin a la relación de Spidey con los Vengadores. Joder, con lo bien que ha funcionado el Spiderman Vengador. ¿Solo yo espero que se subsane esta situación con la vuelta de Peter?
El Duende Verde le disputa el trono a Ock
Slott está motivado y eso se nota. Escribe con frescura, con momentos hasta poéticos, y logra que Nación Duende mole, así de sencillo. ¿Por qué? No es ningún secreto que muchos lectores -entre los que me incluyo- siguen considerando que el peor enemigo de Spiderman siempre ha sido el Duende Verde (que está por ver si es Norman quien se oculta bajo la máscara… que yo hasta que no lo vea…) y no Dock Ock. Y escoció que fuera precisamente Octopus quien asestó el peor golpe a nuestro héroe. Aquí Slott, que no es idiota, juega una baza maestra: es precisamente el Duende Verde quien pone en jaque al Spiderman Superior. Es decir, estamos ante una lucha por ver quién es el archienemigo del Asombroso Spiderman: si el Duende Verde o el Doctor Octopus. La analogía es muy clara. Si Otto pierde allí donde Peter casi siempre triunfó, es que Otto no es Superior. Y Slott pone en boca del Duende Verde (ahora Rey Duende) lo que muchos pensábamos, dando así de paso algo más de profundidad al villano: que él -entiéndase el Duende Verde- fue siempre el peor enemigo se Spiderman, y no puede venir un cualquiera y joderle más la vida a Peter de lo que él jamás se la jodió. Es algo personal para el Duende Verde, debe demostrar quien la tiene más grande.
Y todos sabemos que Norman -si es que se trata realmente de Norman, que ojalá que sí-, cuando se pone en serio, es uno de los peores villanos Marvel, a la altura de Magneto o el Doctor Muerte. Terroristas duende que buscan inmolarse, pintadas en el puente donde murió la rubita favorita de Peter, el caos reinante al más puro estilo de La Leyenda Renace… Slott llevaba tiempo esperando este momento.
El Duende Verde, o Rey Duende, destruye el mundo de Otto. Literalmente. Se lo arranca todo de las manos, en un claro reflejo de lo que está siendo Spiderman Superior: un castillo de naipes que empieza a venirse abajo. La conversación donde el Duende Verde le revela a Spiderman que conoce su verdadera identidad es sublime. Y todo envuelto siempre en la neblina del humor made in Slott. SpOck lamentándose con uno de sus guardias muertos: “Número 23 no, era mi favorito”. Tremendo.
Mary Jane ya no es la niña que grita
Cabe también reconocerle a Slott que haya sido casi el único guionista capaz de dar un trato coherente a Mary Jane. Durante Spider-Island ya pinceló una madurez en la pelirroja, y ahora juega otra baza muy poco usada: la experiencia de MJ que ha adquirido tras tantos años viviendo aventuras junto a Spiderman. Da gusto ver como la chica consigue avanzarse a los movimientos del Duende Verde en un claro “ya no soy la niña tonta que secuestran siempre y solo sabe gritar”.
Mención aparte merece el flashback donde Otto y Norman trabajan codo con codo. Un buen detalle la elección de Ron Frenz como dibujante, ya que transmite el toque de los 90 que necesita el citado flashback -una vez más, un aplauso para la coordinación editorial-. La acción nos traslada a nuestros 90, donde Norman supuestamente estaba muerto (una de tantas veces). Rescatan aquí los guionistas una historia remota de Octavius aparentemente intrascendente -que Otto tenía una prometida-, pero que da un revés tremendo al intervenir Norman en la ecuación. Por supuesto, esto tan solo está orientado a dar una mayor carga emocional al choque entre SpOck y el Rey Duende, pero está francamente bien llevado. Es colosal el trabajo de los editores, guionistas y demás en lo referente a búsqueda de información sobre el Doctor Octopus. Debo admitirlo. Han logrado humanizar a Otto. Y sino, atentos a la sangrienta muerte de Lamaze. Otto lo abraza en el suelo, y estamos seguros que bajo la máscara está llorando. ¿Alguien lo duda?
No todo son rositas con el dibujo
Por supuesto, no todo son rositas. El dibujo quizá no está a la altura de la macro historia que se nos narra, pero sí se evidencia una voluntad por innovar y por explorar otras vías que acaban por resultar francamente interesantes. Por ejemplo, es ya una constante el cambio de dibujante en un mismo número para ilustrar distintas escenas en paralelo. Mientras Humerto Ramos nos muestra una brutal batalla entre ambos Duendes, Rodríguez va a la suya en el frente que une a Spiderman con los Vengadores. Este recurso es usado también en flashbacks, en visiones, en el paisaje mental de Peter… una herramienta más a coordinar que aún enaltece todavía más la labor de los editores.
Giusepe Camuncoli se ocupa de los lápices durante buena parte del Spiderman Superior Nº 93, y pese a que sufre en las poses dinámicas (ese Duende Verde subido en el planeador…) y con algunas expresiones faciales, consigue dotar al Duende Verde de un aire sobrecogedor. Lo hace con varios primeros planos de la sonrisa del villano, de sus labios, de su mirada de loco. Estamos ante un personaje verdaderamente chiflado, un demente, que consigue rememorar a los mejores tiempos del Joker con detalles como las pintadas verdes con forma de duende, y las flechitas que indican el camino (muy en la línea de los juegos de Arkham).
Es de agradecer este regreso del Duende Verde a lo grande, y no puedo más que aplaudir cómo Slott está cerrando y cruzando las tramas que lleva narrándonos durante meses. Y yo que creía que la serie iba a resentirse cuando comenzaron a publicar dos números al mes.
Y esto pronto se acaba. ¿Oís eso? Son las redes de alguien Asombroso, que se acerca.
Spiderman Superior Nº 94
Nota: 9/10
En una línea: Etapa memorable, y quien soltó bilis con la muerte de Peter se equivocó. Solo chirrían un duelo final corto y un dibujo irregular. Enhorabuena, Slott.
Y se acabó. El Spiderman Superior llega a su fin, y lo hace para entrar a formar parte del hall de la fama arácnido. Ahora sí, nuestros trece tomos de Spiderman Superior (del número 82 al 94 de la edición de Panini Comics) ya pueden colocarse junto a las grandes sagas de Spiderman. Hagamos un hueco entre La Muerte de Jean Dewolff y La Última cacería de Kraven, porque Spiderman Superior se lo ha ganado.
Peter Parker ha vuelto, y lo cierto es que su tan esperado retorno, arruinada ya la sorpresa, me ha emocionado. Yo, como muchos otros seguidores del trepamuros, he crecido con las mejores historias arácnidas. Me tiré de los pelos cuando Stan Lee me narró la muerte de Gwen. Me mantuve firme a la espera de descubrir quién era el maldito Duende que nos presentó Roger Stern. Me dolió ser testigo del desbarajuste que supuso la Saga del Clon, y sobre todo, aparqué la colección tras el fiasco que supuso Un Día Más. Pero volví a tiempo para la fiesta. ¿Por qué? Porque amo las historias clásicas de Spiderman. Tienen un algo, una magia difícil de describir, que embriaga. Despierta el espíritu aventurero, la vena heroica que late en cada lector de cómics. Y Dan Slott aviva este fuego para convertirlo en una gran pira.
Spiderman Superior tiene esa magia. ¡Y el mérito está en que el protagonista de tan rocambolesca historia ni tan siquiera es Peter Parker! Hasta hoy, por supuesto. Decía arriba que me emocioné al leer la vuelta de Peter, y es que no es para menos. Tras todo lo que ha sufrido, especialmente por la manera en que se ha producido -morir derrotado en el cuerpo destrozado de Octavius fue un golpe muy duro- , la vuelta del único e inimitable Spiderman contaba ya con cierto morbo. Sin embargo, la manera en que se ha producido la misma ha sido original y bien llevada.
Otto decide devolverle el cuerpo a Peter
Sabíamos que un residuo de la consciencia de Peter seguía viva en la mente de Ock, y -al menos yo- suponíamos que la vuelta a la normalidad se produciría por acción del mismo Peter. Pero no. Slott nos muestra su carta del triunfo: Otto. Otto Octavius, ese pedazo de personaje al que multitud de autores han dado dimensión y profundidad durante Spiderman Superior, acaba completando su arco de transformación. Evoluciona, madura. Entiende que no es Superior, que nunca lo fue. Entiende que ha fallado, y por primera vez, actúa como un verdadero héroe y decide él, por voluntad propia, retornarle el cuerpo a la mente de Peter… con la consecuente muerte del propio Otto.
La manera en la que se lleva a cabo este cambio de chip es simplemente magistral. Me refiero, claro, a la escena del rehén atado a las vías del tren. Aquí nos plantan las dos vertientes, los dos Spiderman: El Superior y el Asombroso. Otto teme morir aplastado por el tren, no sabe si lanzarse a por el rehén… y la mente de Peter, sabiendo que si hace cualquier movimiento será descubierta, grita instintivamente: “¡Salta!”. Otto obedece por instinto, salva al rehén… y confiesa a Peter que ha fallado. Ya no intentará destruirlo, porque algo en él ha cambiado.
El traspaso de poderes y la lágrima de Otto
El traspaso de poderes es otra de esas secuencias que quedan para la posteridad. Reitero aquí el inmenso mimo que tienen por Spiderman tanto Dan Slott como los demás guionistas, editores y dibujantes. Los 31 números americanos de Spiderman Superior son una oda al trepamuros y su historia. Se palpa en las portadas, en las grandes viñetas que emulan a hechos del pasado. Todo ello se magnifica al cambiarle la mente de Otto a Peter, donde cada recuerdo que vemos es una porción de la historia con la que yo crecí. Desde el célebre “Reconócelo Tigre… ¡te acaba de tocar la lotería!” de MJ hasta eventos tan recientes como Spider-Island, cualquier fan de Spiderman se relamerá aquí.
Mención aparte merece la lágrima de Otto. Ock, en el cuerpo de Pete, derrama una lágrima antes de perder sus recuerdos y “morir”. Esa lágrima la “recoge” Peter. Gran detalle de Slott, que finaliza el relevo de Superior a Asombroso con el obligatorio cambio de traje. Si los cómics fueran televisión, ahora se iluminaría el cartel de “Aplausos”.
El duelo con el Duende se queda corto
Por supuesto, a todo esto tan solo puede seguir el obligado duelo final. Aquí brilla esa magia que os comentaba. ¿Hay algo más arácnido que un enfrentamiento entre el Duende Verde y Spiderman con un rehén de por medio? La acción cumple con lo establecido, aunque quizá peca de corta. Hoy en día, no sé muy bien por qué, los grandes duelos en el cómic americano se reducen a dos o tres páginas. Recuerdo, en los lejanos ochenta (tan de moda ahora gracias a otro Peter, apellidado Quill), que los combates superheroicos colmaban tranquilamente las 22 páginas del cómic. No todas las batallas deben ser tan largas, por supuesto, pero las guerras clave, como ésta, deberían ser más extensas. Crudas y duras. Me viene a la cabeza el primer duelo de Spiderman contra Morlun, al inicio de la etapa de Straczynski (sí, he tenido que mirar el nombre en Google para no equivocarme). Un combate como Dios manda. Violento, épico, largo. A eso me refiero.
El único “pero” que tiene Nación Duende es la irregular calidad del dibujo. Hay autores varios, y algunos cumplen con creces -Giuseppe Camuncoli, que me encanta-, pero otros flojean. Es comprensible, aun así, que el dibujante titular de la serie, Humberto Ramos, no llegara a tiempo y en Marvel hayan tenido que buscarse las habichuelas. Recordemos que se publica mucho material de Spiderman, pues solo Amazing (o Superior, en este caso) ya cuenta con dos números mensuales. Es decir, el doble de lo que se ha ido publicando desde hace 50 años.
De los que soltaron bilis, yo el primero
Esta reseña, sin embargo, pretende ir un paso más allá del número 94. Quiero que todos juntos hagamos una reflexión interior, y de todos los presentes, que levanten la mano aquellos que soltaron bilis tras leer la muerte de Peter en el cuerpo de Octopus. Quiero que salgan a la palestra aquellos que, al saber que Otto sería el nuevo Spiderman, maldijeron al cielo e incluso se bajaron del barco.
Amigos, yo soy el primero. Me entró un mal cuerpo difícil de describir. Bueno, no. Fue casi -remarco el “casi”- como cuando acabé de leer Un Día Más. Yo fui de esos que dijo “Menuda cagada. Lo siento Slott, has metido la pata. Esta no te la perdono”. Pues mira tú por donde, que sí se la he acabado perdonando. Es más -y aquí viene esa reflexión interior-, me equivoqué. Este es uno de esos pocos casos donde los editores y guionistas aciertan, pese a tener a la práctica totalidad del fandom en contra.
Mi más sincera enhorabuena para Dan Slott y los demás responsables de Spiderman Superior. Os mantuvisteis firmes en aquello en que creíais, y eso que no os llovieron pocos palos. Pero al final hemos asistido a algo que solo puede clasificarse como “Etapa memorable”. La maestría con la que se han llevado las tramas, entrelazándolas en las distintas colecciones -y por ende, entre los distintos guionistas- es para quitarse el sombrero. Las pesquisas de Carlie Cooper, la relación de MJ, Jameson y la alcaldía, Industrias Parker, Anna Maria, la relación de Spiderman con el resto del elenco superheroico (Vengadores, Gata Negra…), la presencia del Spiderman 2099, Espectro de Seda, la Guerra de Duendes…
Spiderman Superior deja un regusto a cómic bien hecho. Sí es cierto que Dan Slott es un guionista que imprime un ritmo vertiginoso a sus cómics, quizá a veces incluso apresurado. Pero no se le puede negar el buen hacer y el amor por el personaje y su mitología. Y de necios sería no reconocer lo bien tratado que ha sido el personaje de Otto Octavius. Hay mucha documentación tras cada uno de sus recuerdos, tras cada encuentro con uno u otro héroe o malvado.
No solo nos han brindado una historia memorable, sino también un villano a la altura. Porque en este caso, el protagonista era el malo. Pero diablos, qué malo más bien tratado. Espero que Slott siga teniendo más ideas incendiarias como esta. De veras que sí. Y esta vez prometo no criticarlo. Se lo ha ganado.
¿No estás de acuerdo? Dímelo
Discuto de esto todos los días. Ahí es donde se pone interesante.