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22 de septiembre de 2026

Reseñas

Reseña · sin spoilers

El Asombroso Spiderman Nº 95 y Nº 99: crítica

Dos números de El Asombroso Spiderman de Dan Slott: la vuelta de Peter Parker y el arranque de Spider-Verse. Aquí están juntas las dos críticas, cada una con su nota.

Universo Álex

15 de mayo de 2015 · Actualizado el 22 de septiembre de 2026 · 14 min de lectura

El Asombroso Spiderman Nº 95 y Nº 99: crítica

El Asombroso Spiderman Nº 95

Nota: 7/10

En una línea: Slott convierte la no-sorpresa del regreso de Peter en un tomo fresco y disfrutable, aunque el humor se le come el drama de Anna Maria. Mal ahí, Dan.

No os imagináis las ganas que tenía de escribir esto: Peter Parker vuelve a ser el Asombroso Spiderman.

La sorpresa, algo cada vez más difícil de hallar en un mundo gobernado por el cruel spoiler, se arruinó hace mucho tiempo. Marvel, en una exhibición de escaso mimo por aquellos lectores que nos gusta que nos sorprendan al volver la página, hace ya tiempo que anuncia a bombo y platillo sus hechos clave: el retorno de Peter bajo la máscara, la inminente muerte de Lobezno, una mujer será quien blanda el Mjolnir… Por supuesto, esta estrategia dará sus frutos a la Casa de las Ideas, de eso no hay duda.

Sin embargo, tengo buenas noticias para aquellos que se hayan podido sentir identificados con el comentario del spoiler. Sí, hoy en día resulta casi imposible llegar virgen a leer una historia marvelita, pero aún quedan héroes -inserte aquí el nombre “Dan Slott”- que se las apañan para embellecer la no-sorpresa y arrojarnos a la cara un producto no solo entretenido, sino también muy disfrutable a varios niveles, independientemente de que nosotros ya sepamos qué va a ocurrir de antemano.

Dan Slott, ese guionista al que escribir Spiderman le sienta como un guante, nos presenta aquí el retorno de Peter a su vida cotidiana. Como bien sabéis, Otto Octavius suplantó al trepamuros durante meses y puso patas arriba todas sus relaciones personales, profesionales y de cualquier otro tipo. Ahora ha llegado el momento de corregir el rumbo en su día a día, y Peter no deja pasar una oportunidad sin reiterar que el Spiderman Superior no era él, sino el chiflado del Doctor Octopus.

Slott desordena el tiempo y los narradores

Para narrar el brillante retorno de Peter, Slott fragmenta la historia y altera no solo el orden cronológico, sino también el punto de vista. Estos pequeños detalles, que a mí personalmente me encantan, dan muestra del esmero con el que el guionista planifica las historias. A pesar de jugar al desorden y de saltar de un punto subjetivo a otro, la historia es siempre clara, entendible, y por encima de todo, fresca.

Spiderman, así lo entiende Slott, es un personaje con una gran carga cómica. Lo ejemplifica a la perfección al hacer que el pobre Spidey aparezca en paños menores con tan solo un taparrabos de telaraña -y la obligada máscara, claro-. ¿Supera esta versión del disfraz a aquel mítico traje de los 4F con una bolsa de papel en la cabeza? Para mí que sí.

Es a partir de aquí que la acción salta en el tiempo para contarnos el origen de tal calamidad. Y como decía antes, Slott se las ingenia para narrarlo todo desde varios puntos de vista distintos, que luego van convergiendo a lo largo del tomo; aparte del de Peter, estos son el de Johnny Storm, el de Electro y el de la Gata Negra.

Electro y la mala suerte de la Gata Negra

La elección del villano era clara, pues cabe recordar que este número apareció en los USA  a la par que The Amazing Spider-Man 2: El Poder de Electro. Max Dillon anda descontrolado, y solo nuestro amistoso vecino puede pararle los pies. Y Slott, que es zorro viejo en esto de hilar historias, hilvana de forma maestra la trama de Electro con la de la Gata Negra. Lo hace ya en el origen de la misma, cuando Electro ataca la Balsa (gracias, editores, por acordaros del número 1 de los Nuevos Vengadores de Bendis) y permite que Felicia escape. Y lo vuelve a hacer en el duelo que mantienen Spidey y Electro, donde el trepamuros parece que no da pie con bola. Y con razón, pues hay que recordar que Felicia posee poderes de mala suerte. Unos poderes, por cierto, que ella misma buscó adquirir -a Wilson Fisk- para poder estar junto a su novio sin correr peligro. Un novio llamado… ¡Spiderman!

Paralelamente a todo esto, asistimos a dos hechos importantes: uno es la presentación de Silk, la chica que fue picada por la misma araña radiactiva que dio a Peter sus poderes. Silk se nos muestra como una fan de Spiderman, y sobre todo una entusiasta del cine: tiene pósters de American Beauty, de Matrix y hasta de El Club de la Lucha.

Y dos, es la relación de amistad que une a Peter y Johnny Storm. Una amistad muy presente tras la muerte de la Antorcha y la posterior etapa de Fundación Futuro (por el legado de Johnny), que ahora está condenada a repetirse en las páginas de los X-Men. ¿Aún no os habéis enterado? Mirad aquí.

El humor se come el drama de Anna Maria

El humor impregna desde la primera página a la última (“¿quién te has creído que eres, Miley Cyrus?”), y sin embargo este es también un punto negativo. La historia se relaja con buenas dosis de humor, pero algo que siempre he temido es que Slott sobreexplotara la faceta de bufón de Spiderman. Y este número, pese a estar muy bien escrito, roza ese límite. De hecho, los propios Vengadores reconocen a Peter como Spiderman por las situaciones bochornosas que protagoniza. Y eso está bien, si luego al tratar el drama podemos aparcar el tono cómico. Y Slott, desgraciadamente, eso no lo consigue.

Me refiero a la escena con Anna Maria. Ella, quién ha llegado a intimar con Otto -y por extensión, con Peter-, descubre que Peter es Spiderman apenas sin inmutarse. Y luego, cuando Peter decide confesarle toda la verdad (que Otto, el hombre que ella amaba, ha muerto), Anna Maria se muestra más bien indiferente. Slott opta por rebajar la tensión al quitarle hierro al asunto, pero es que la carga dramática que tiene dicha escena es tremenda. Anna Maria ha compartido su cama y su corazón con una persona que, primero le confiesa que es Spiderman, y segundo, que no la ama, ya que no era él quien ocupaba su mente, sino el p**o doctor Octopus. Y todo eso, sin derramar una lágrima. Mal aquí, Dan.

A los lápices tenemos de nuevo a Humberto Ramos. Ramos, quien dota de una plasticidad a Spiderman como nadie, lo borda en el combate contra Electro. Unas viñetas barrocas, a rebosar de rayos, nos transportan de lleno a la acción.

Los Enemigos Superiores y su jeroglífico en inglés

Y, como viene siendo norma, el cierre a este tomo lo echan Los Enemigos Superiores de Spiderman. Este caramelo, una de las sorpresas más notorias de Marvel en estos últimos meses (junto a su Ojo de Halcón), nos sitúa en una amistosa charla entre sus protagónicos delincuentes de poca monta que cuentan sus logros a la espera de que se abra la caja fuerte de abertura retardada. Una premisa muy bien llevada, que no defrauda para nada, a la que solo tengo que señalar un defecto: los pensamientos de algunos personajes se nos muestran de forma gráfica, y casi siempre el acercamiento es brillante (una lápida significa “estoy muerto”, etc.). Sin embargo, un par de veces se nos muestran imágenes a modo de jeroglíficos que solo pueden entenderse en inglés. Por ejemplo, Demonio Veloz escucha una historia sórdida que no se cree para nada y piensa en un toro y en excrementos. Para nosotros, eso no tiene ningún sentido. Sin embargo, en inglés nos da bull (“toro”) y shit (“mierda”). O sea, bullshit, que significa “patraña”. Vamos, que Demonio Veloz no se cree lo que le cuentan.

Y antes de despedirme, un pequeño apunte: los hechos que ocurren en el siguiente tomo, el número 96, suceden a lo visto en el número 1 de Pecado Original. Así que si no lo habéis leído aún, ¡ya estáis tardando!

El Asombroso Spiderman Nº 99 (Universo Spiderman)

Nota: 8/10

En una línea: El arranque de Spider-Verse es todo lo imaginado y más: Morlun arrasa con arañas de medio multiverso y Slott firma otra edad de oro del personaje.

Hay veces en las que reseñar un cómic en particular se convierte en un auténtico placer. Y si ese cómic en particular lo protagoniza el personaje estrella de tu infancia, el placer es doble. Este, El Asombroso Spiderman Nº 99, es justamente el caso que nos ocupa, así que sin más preámbulos:

Bienvenidos a Universo Spiderman (Spider-verse para los americanos).

Lo más curioso del caso es que nuestro Peter Parker, y remarco lo de “nuestro”, apenas aparece más que un puñado de páginas. ¿Y eso? Bueno, hasta hace poco teníamos a Otto como cabeza visible de cartel, y bien que nos enganchó la condenada trama. ¿Casualidad que nuestro invitado hoy sea el Spiderman Superior? Y eso solo para abrir boca…

Dan Slott, ese guionista que conocíamos mayoritariamente por Hulka y que un buen día se puso al frente del trepamuros junto con Christos Gage, lo ha vuelto a hacer. Él y su colega Gage, claro. A uno se le empiezan a acabar los calificativos para describir la etapa de Slott. ¿Condenadamente entretenida? ¿Una vuelta a los orígenes por todo lo grande? Nosotros nos quedamos con “Asombrosa”. Asombrosa y “Espectacular” es su etapa. Por no decir Superior.

Morlun ha vuelto y quiere cazarlos a todos

Le teníamos ganas a Spider-Verse (uno que se acostumbra  a los nombres americanos, y luego a la española le suena raro). Muchas. Y el arranque de esta gran saga arácnida es todo aquello que imaginábamos y más. Para aquellos rezagados que no recuerdan la premisa: Morlun, el vampiro totémico que ya diera guerra de la buena a Spiderman en la apertura de la era J. Michael Straczynski (JSM), ha vuelto. Y no viene solo. Él y los suyos se han propuesto cazar a Spiderman… a todos.

Empieza así un auténtico Survival Horror a lo largo y ancho del multiverso donde las distintas versiones de Spiderman (sean estos Peter Parker o no) se las ven y las desean para no morir a manos de estos despiadados cazadores. El aliciente que supone ver a tantos hombres araña, de tantos mundos distintos, luchar codo con codo es pura magia.

El villano más espeluznante de la última década

Porque a pesar de contar con nuestro Peter -y Seda- en los dos primeros números del tomo de Panini (junto a la Capitana Marvel musulmana, Kamala), toda la buena chicha aparece después; ¿habéis leído 1602? ¿Recordáis al Spiderman de ese mundo? Vale, pues espero que no os encariñaseis mucho con él, porque ya está mascando tierra. Cortesía de Morlun, el que ha sido sin lugar a dudas el villano más espeluznante de la última década para Spiderman. En la retina nos quedó el brutal combate que mantuvo Peter contra el vampiro, una de esas batallas (o más bien, palizas) que quedan para el recuerdo. Tan hondo caló Morlun en el fandom que fue propuesto como antagonista para esa hipotética Spiderman 4 a cargo de Sam Raimi. Y es que no es para menos, más fuerte que Hulk y prácticamente imparable, Morlun acabaría regresando -sin explicación alguna, por cierto- en El Otro. Allí volvió a demostrar lo temible de su poder al arrancar un ojo a Peter y asesinarlo a golpes. Claro que, en un desesperado intento por salvar a MJ (Slott, ¿a qué esperas para juntar a estos dos otra vez?), Peter consiguió llevarse a Morlun al otro barrio.

Pero como no hay dos sin tres, Morlun reaparece de nuevo. Y esta vez ha traído a su familia Adams. Todos juntos se están dando un banquete a costa de las arañas… un banquete que un Spiderman se ha propuesto sabotear. ¿Adivináis quién?

La elipsis del tomo 89 por fin explicada

Aquí es cuando entra en juego la maestría del dúo Slott / Gage, al narrarnos la elipsis que tuvo lugar en el tomo 89 de Panini. Una vez más, os ahorro la molestia de rebuscar en los números antiguos: en dicho número, el Spiderman Superior desapareció durante un día, dejando su lugar al Spiderman 2099. Y entonces, de pronto, el Spiderman Superior apareció de nuevo, herido y confuso. ¿Dónde narices fue? Pues ahora lo sabemos, estuvo liado salvando Spidermanes de universos paralelos para tratar de coordinar una resistencia contra los vampiros totémicos. Una resistencia que, de momento, parece no surtir demasiado efecto.

Dan Slott aparca aquí su habitual tono bromista y caricaturesco para arrojarnos a la cara drama y violencia cruda. Las muertes no son para él un problema, y no le tiembla el pulso a la hora de borrar del mapa a uno u otro hombre araña. ¿Los repasamos?

  • Como hemos dicho algo más arriba, el primero en caer es el Spiderman de 1602. ¿Significa eso que Morlun y los suyos siguen el orden de una hipotética corriente temporal dentro del multiverso?
  • En un mundo donde los 4 Fantásticos nunca fueron cuatro, sino cinco, Spiderman ha caído en batalla junto a sus compañeros de equipo. Solo que esta vez el asesino no es Morlun, sino otro de los vampiros: Karn. Algo más empático que Morlun, pero igual de letal.
  • El Spiderman de Dinastía de M (uno de mis favoritos), el mundo utópico donde prácticamente todo el mundo tenía una vida perfecta. Bad luck, Pete.
  • Un Spidey que nunca abandonó el bando pro-registro durante la Civil War.
  • El Spiderman con la armadura que apareció en el Web Of Nº 100.
  • El entrañable Spiderman de la teleserie de Spider-Man and His Amazing Friends. Especial detalle a este porque, aparte de las muertes del Hombre de Hielo y de Estrella de Fuego, hay un detallito que no pasa desapercibido: Morlun afirma que este mundo es el más blando y amable de todos. Slott, eres un monstruo.
  • Un Spider-cat (sí, en serio).
  • Un Spiderman desconocido, de un mundo animal.
  • Y las muertes que más duelen, la del Peter padre de Mayday. Además, la escena es doblemente escalofriante no por lo que muestra, sino por lo que insinúa: MJ decide quedarse y morir con Peter, pero no lo llegamos a ver. Tan solo hay un grito...
Y estos son solo las bajas provisionales. La lista de supervivientes, de momento, la componen el ya mencionado Spiderman Superior, el Spiderman Noir, el mono Spiderman, el Spiderman que asesinó a Kraven, el Spiderman hindú, uno con seis brazos (tan familiar por la popular serie de los noventa), un Spiderman Cyborg, otro al más puro estilo Capitán Britania y la Spidergirl arpía de El Viejo Logan. Buf, casi nada.

Los Spidermanes que quedan por aparecer

¿Y quién nos queda por aparecer? Dejando de lado las más que probables invenciones de Slott, cabe esperar al Spiderman del futuro que nos mostró JSM en el Amazing Spiderman Nº 500, al propio Spiderman 2099, a Miles Morales, al Pete Ultimate, a todas las versiones de nuestro propio Peter (con simbionte, con la bolsa de papel en la cabeza, el que siempre fue profesional de la lucha libre…), quizás a Kaine y Ben Reilly, al Capitán Universo, al Spider-zombie de Ultimate Fantastic Four… y eso solo los que me vienen a la cabeza.

Por el momento, el sabor de boca que nos deja este Spider-Verse es muy positivo. Y vistos los antecedentes de Slott con Spiderman Superior, la cosa promete. Esta es una segunda -o tercera- edad de oro para el personaje. Que no os quepa duda.

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