Reseña · sin spoilers
VisionQuest: Temporada 1 (sin spoilers)
Ocho capítulos para cerrar el círculo que abrió Bruja Escarlata y Visión, y lo cierran. Pero aviso desde ya: esto es una serie de tono muy adulto que arranca con el pie clavado en el acelerador, y va a haber gente que se baje antes de conectar. Esto es lo que me ha parecido, sin desvelar nada.
He visto VisionQuest entera antes de que llegue a Disney+. Los ocho capítulos, en versión original, con un screener que me ha facilitado Disney. Lo digo arriba del todo porque es lo justo: no la he visto como la vais a ver vosotros, y eso lo tenéis que saber antes de leer una sola línea de lo que opino. Lo que no cambia es lo de siempre: aquí no hay spoilers, ni de la trama, ni de los giros, ni del final. Solo lo que necesitáis para decidir si la veis.
Y empiezo por donde menos me apetece, porque es lo que más os va a condicionar.
Aviso antes de nada: los primeros capítulos cuestan
Esta serie no coge a nadie de la mano. Desde el minuto uno te suelta diálogos profundos, audaces e inquisitorios, sin periodo de adaptación y sin concesiones: te está preguntando cosas serias y dando por hecho que le vas a seguir el ritmo. Entiendo perfectamente a quien se baje ahí. Si uno se sienta esperando la serie de superhéroes de la semana y lo primero que recibe es una conversación sobre qué significa ser consciente de uno mismo, el mando está a un palmo y Disney+ está lleno de otras cosas.
Pero creedme cuando os digo que se conecta. A mí también me costó, y luego la temporada va de menos a más de una forma clarísima: hay un par de giros de guion muy bien puestos —uno de ellos, ya cerca del capítulo final, no lo vi venir de ninguna manera— y el último tercio te deja enganchado queriendo más. El peaje es ese comienzo cuesta arriba, y sería deshonesto venderos la serie sin mencionarlo.
Lo mejor: no se esconde detrás de la marca
VisionQuest no se escuda en el escudo. No tira del logo de Marvel para que le perdonemos lo que no se ha trabajado, sino que busca ser algo propio, original y único, y lo consigue sin olvidarse de dónde viene, que es justo la parte difícil. Lo que hay aquí dentro es una exploración magistral de Visión: de lo que ha vivido, de lo que ha sufrido, de lo que lo ha transformado y de todo lo que lo ha rodeado por el camino.
El viaje va por la autoconsciencia, por la humanidad y por la falta de ella, y por el amor en todas sus formas: la amistad, el padre y el hijo, la pareja. Dicho así suena a ladrillo y no lo es, porque la serie tiene humor y porque está sembrada de referencias al mundo de la informática y la tecnología que funcionan solas. El tono es serio, muy adulto, además de crítico y desvergonzado, y esto último me parece un mérito enorme viniendo de donde viene.
Que nadie se asuste del todo, eso sí: también hay acción, aunque no sea el plato principal. Lo curioso es cómo se las arreglan para nerfear a los protagonistas y que las peleas no acaben siendo el desastre a escala de ciudad que vimos en Vengadores: La Era de Ultrón. Es una decisión consciente y le sienta bien.
Bettany sostiene esto, pero el que se la lleva es Spader
Paul Bettany aguanta la serie con una solvencia que a estas alturas ya no sorprende a nadie, y aun así hay que decirlo, porque aquí se le pide muchísimo más que en cualquier cosa que haya hecho antes con el personaje: está fenomenal. Pero el que se lleva la temporada a casa es James Spader, que está sublime. No voy a contar ni cómo ni cuánto aparece, pero si os quedasteis con ganas de más Ultrón en 2015, aquí tenéis la compensación con intereses.
Las inteligencias artificiales no están de adorno
En el reparto hay un desfile que de lejos huele a cebo para nostálgicos: J.A.R.V.I.S., F.R.I.D.A.Y., E.D.I.T.H., D.U.M.-E. y Jocasta. Y sí, es un festival de guiños, no os voy a mentir. Lo que pasa es que están pensados al milímetro: cada una de esas inteligencias tiene su papel, su condición y su personalidad, y ninguna está puesta de relleno. Todas pesan de verdad en la trama, en cómo avanza y en cómo acaba. Sin ellas esta serie directamente no existiría.
Hay además bastante herencia de Bruja Escarlata y Visión, tanto en lo visual como en el tono de ciertos momentos, y eso es exactamente lo que tenía que ser: esta serie existe gracias a aquella, es su continuación directa y no lo disimula ni un segundo.
Qué hay que ver antes, y qué no
Lo recomendable es llegar con Bruja Escarlata y Visión y La Era de Ultrón vistas, que son las dos que de verdad alimentan esto. Ahora bien, imprescindible no es, y aquí la serie hace algo que se agradece mucho: arranca con un resumen y luego va soltando referencias e imágenes justo cuando hacen falta, sin dar por hecho que lo tenéis todo fresco. Se puede entrar de nuevas y enterarse perfectamente.
Agatha ¿Quién Si No? no hace falta, salvo por una cosa concreta: conocer a Billy.
No mira a Doomsday, y es una virtud
VisionQuest es una serie completamente independiente, y su única misión es cerrar el arco de Visión después de lo que pasó en Bruja Escarlata y Visión. No hace de puente hacia nada ni va colocando piezas para otra película. Hace lo suyo y se va, y a estas alturas del universo eso es casi un lujo.
Lo único que deja plantado de cara al futuro es que Tommy Maximoff ya tiene cara. Con eso, los dos hermanos quedan presentados en el UCM, así que si en algún momento a Marvel Studios le da por montar a los Jóvenes Vengadores, a los Campeones o lo que sea, ya tiene medio camino hecho. Pero es una consecuencia de contar esta historia, no la intención de contarla.
VisionQuest: ¿vale la pena verla?
Sí, y bastante. Es exactamente lo que prometieron: encaja en el tono de la trilogía que empezó Bruja Escarlata y Visión, cierra el círculo y deja la puerta entornada por si deciden seguir explorando. Y el final es el adecuado: ata lo que tenía que atar y te deja satisfecho, que es más de lo que puedo decir de unas cuantas series que he visto este año.
No es para todo el mundo y ahí está su peaje. Al que vaya buscando la acción clásica de Marvel esto le va a espantar, y ese comienzo tan exigente va a dejar gente por el camino antes de que la serie tenga ocasión de demostrar lo que es. Pero el que aguante se encuentra con una de las cosas más maduras y mejor pensadas que ha salido de esta casa en mucho tiempo.
Una nota práctica antes de terminar: yo la he visto en versión original, así que del doblaje no os puedo decir nada todavía. Cuando la vea doblada os cuento si aguanta, porque en una serie que se sostiene tanto sobre lo que se dice, eso importa más de lo normal.
Y según vaya saliendo lo que se sepa —renovación, lo que venga después, lo que se filtre— lo contaré antes que en ninguna parte en la newsletter, a la que os podéis suscribir aquí.
Lo mejor: que se atreve a ser suya. Una exploración de Visión seria y propia, con un James Spader sublime y unas inteligencias artificiales que pesan en la trama en vez de hacer bulto.
Lo peor: el comienzo. Empieza tan arriba que va a perder a gente que, si aguantara dos capítulos más, acabaría enganchada.
Veredicto: 7 sobre 10
La nota de Universo Álex para VisionQuest: Temporada 1 (sin spoilers), después de verlo entero. Es la misma que aparece en su ficha y en las listas del sitio.
Ficha del título
VisionQuest
Reparto, datos, dónde verla y su puesto exacto en la cronología.
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