Voy a ser honesto, porque ya lo fui en su momento en redes y no voy a cambiar de versión ahora: la edición de 2025 de la San Diego Comic-Con Málaga fue un desastre de organización. Colas interminables bajo temperaturas cercanas a los 40 grados, sin sombra ni agua, un aforo que se disparó por encima de lo razonable, una única entrada convertida en cuello de botella durante horas… La OCU llegó a recibir más de 200 quejas de asistentes solo por aquella edición. No fue una mala tarde puntual, fue un problema estructural, y como fan que estuvo allí, me costó disfrutarlo.
Dicho esto, este año he decidido confiar y voy a volver. No porque se me haya olvidado lo de 2025, sino porque los cambios que se han anunciado para 2026 son de un calibre que merece la pena comprobar en persona.
Por qué confío en los cambios anunciados
No es solo una promesa vaga de “vamos a mejorar”. La dirección se ha renovado por completo y la organización ha puesto sobre la mesa mejoras muy concretas, y varias van directas a los problemas que denunciamos el año pasado:
- Un auditorio nuevo, construido desde cero, con capacidad para 400 personas.
- El Exhibitor Hall Garden, una carpa climatizada de 8.800 metros cuadrados, que suena precisamente a la respuesta a las quejas por calor y falta de sombra.
- El Artist Alley se amplía a 90 puestos, y la zona Meet The Artist multiplica por cinco su espacio, pasando de 4 a 20 carpas.
- Más de 300 horas de contenido entre cómic, cine, televisión, animación, juegos de mesa y videojuegos.
- Portal del Fan, una app oficial nueva para revisar la programación y reservar sesiones desde antes de pisar el recinto, algo que el año pasado habría evitado buena parte del caos de última hora.
- Disney entra como uno de los socios principales, trayendo a Marvel y Star Wars al Hall M.
Ninguna de estas mejoras garantiza que todo vaya a salir perfecto, y lo digo con los pies en el suelo. Pero sí son cambios reales, con presupuesto e infraestructura detrás, no solo palabras. Por eso le doy el beneficio de la duda.
Los invitados que no me pienso perder
El cartel de dibujantes y guionistas de cómic de esta edición es de un nivel muy interesante, con talento nacional e internacional a partes iguales, y prefiero no destacar a nadie por encima de los demás: la lista completa merece la pena revisarla entera. Si hago una excepción es con Kevin Smith, porque él no encaja del todo en esa categoría: es director, actor, guionista y un poco de todo a la vez, y verlo en Málaga es un lujo aparte.
En el terreno de actores, lo que más me emociona son tres repartos completos (o casi): el de Starship Troopers (Casper Van Dien, Denise Richards, Dina Meyer, Michael Ironside y Jake Busey), el de One Piece (Iñaki Godoy, Emily Rudd y Taz Skylar) y el de El Señor de los Anillos (Sean Astin y Elijah Wood).
A esos tres grupos les sumo a Christopher Lambert, Karl Urban, Deborah Ann Woll (a ver si de paso consigue arrastrar a Charlie Cox) y Richard Dean Anderson, y también a los nombres sueltos que llegan desde el universo Star Wars, Marvel y DC: Denise Gough, Natasha Liu Bordizzo, Manu Bennett, Sean Gunn y Michael Rooker.
Y tampoco puedo dejar fuera al mundo del manga y el anime: ahí destaco a Yoichi Takahashi, creador de Oliver y Benji, y a Yoshihiro Ueda, uno de los directores más importantes de la saga Dragon Ball.
Este año voy con acreditación de prensa
Y aquí viene la parte que más ilusión me hace contaros: este año asisto con acreditación de prensa. Eso significa acceso a los entresijos del evento que normalmente no ve el público general, entrevistas con invitados y la posibilidad de contaros de primera mano cómo se vive por dentro una Comic-Con de este tamaño, no solo lo que se ve desde la cola.
Así que ya sabéis: del 1 al 4 de octubre estaré en el FYCMA de Málaga, y en cuanto tenga material grabado y las primeras impresiones, lo iré compartiendo aquí y en el canal. Con la mano en el corazón: espero que esta vez la organización esté a la altura de lo que ha prometido, porque el evento y los fans se lo merecen.