DC Comics ha liderado las listas de ventas de cómics de superhéroes en Estados Unidos por primera vez en años, pero aún está lejos de ser la compañía de cómics que más vende. Ese honor se lo lleva el manga, que desde 2014 lleva siendo un éxito rotundo en Estados Unidos y en otros países del mundo fuera de Japón.
Las súper potencias de cómic americano son conscientes de ello, y Jim Lee, el máximo responsable de DC Comics, habló al respecto en la publicación japonesa NikkeiXTrend. Lee ha supervisado los éxitos actuales de DC y habló en la entrevista sobre el impacto del manga en la cultura y lo que DC puede aprender de la industria del cómic japonés.
Las historias que se cuentan en el manga y el anime japoneses son increíblemente poderosas. A menudo me pregunto: ‘¿Qué les falta a los cómics occidentales y por qué no logran la misma esencia?’. Además, creo que el manga tiene una ventaja sobre los cómics estadounidenses, que tratan principalmente de superhéroes, y es ahí donde se concentran la mayor parte de las ventas y los lectores. En Japón, se acerca más a la literatura y cualquiera puede leerlo, y no se trata solo de historias de héroes. Hay una gama mucho más amplia de géneros, como historias de cocina y fútbol. Se pueden inspirar historias de ahí. Así que estoy muy contento del éxito del manga, porque me da una meta a la que aspirar. El mercado del manga es más grande que nuestra industria, así que la pregunta es: ‘¿Qué podemos aprender de esto?’.
Pero el problema no solo está en la limitación al concepto de superhéroe y lo que reduce eso el mercado, sino también en el hecho de que los cómics y la animación se consideren menospreciados como medios infantiles en occidente. Los adultos en Japón respetan el manga y el anime como formas de arte y los siguen consumiendo en la edad adulta. Lee también mencionó que las tendencias juveniles a menudo giran en torno a que los jóvenes buscan algo nuevo que sea únicamente suyo, y en occidente, eso es el manga. Los cómics de superhéroes giran en torno a los mismos personajes que generaciones anteriores han leído. Pueden resultar anticuados para los lectores más jóvenes, mientras que el manga los lleva a nuevos horizontes.




