Capitana Marvel es una de las mejores historias de origen de Marvel. Así de sencillo. Es fresca como ninguna otra, original y conlleva un misterio que se va resolviendo poco a poco tanto para los espectadores como para la propia protagonista.

Sí, la cinta se aleja inicialmente de los orígenes del cómic para mostrarnos algo nuevo y distinto. Para llevarnos de giro en giro y, finalmente, hacer que nos demos cuenta de que no todo está tan lejos del material fuente. Por supuesto, muchos de estos cambios sirven para adaptar una historia de los años 70 a la actualidad. Y puede que un cambio concreto duela a más de un purista. Pero a los ojos de este espectador, dicho cambio es para mejor. Y ojo, que quien escribe estas líneas se declara gran fan de Carol Danvers.

De hecho, ella es lo mejor de la película, algo que no todas las cintas consiguen con sus protagonistas. Pero en este caso Brie Larson consigue tomar los puntos clave del personaje de los cómics para ofrecernos a la heroína más poderosa del Universo Cinematográfico de Marvel y, a la vez, la más humana. Fuerte, sí, pero también divertida y carismática. Y a su humanidad contribuye también el centro del argumento, la historia de descubrimiento de Carol mientras supera su amnesia. Pero, sin duda, lo que más ayuda a resaltar las virtudes de Brie Larson en el papel es su química con el gran Samuel L. Jackson que encarna, una vez más, a Nick Furia (Nick Fury). Eso sí, hablamos de una versión mucho más joven e inexperta del espía y que absolutamente cualquier fan querrá conocer en mayor profundidad.

Y es que la película confía mucho en sus personajes y sus interrelaciones, creando una historia guiada por el personaje titular. Una colección de interesantes personajes secundarios aumentan el carácter personal de la cinta, sin olvidar que estamos ante una película de superhéroes. Esto quiere decir que también podremos disfrutar de impactantes escenas de acción que van desde geniales coreografías cuerpo a cuerpo hast espectaculares batallas en pleno espacio. También cabe mencionar la forma en que esta película abraza el lado más cósmico de Marvel, llevando los niveles de ciencia ficción de este universo a otro nivel.

Por otro lado, ya que estamos ante una película de Marvel Studios, también conviene recordar lo obvio: easter eggs por todas partes. Una película ambientada en el pasado del UCM siempre da juego para plantar semillas que ya hemos visto en el futuro y Marvel no deja pasar la ocasión. Y además de los habituales guiños internos, también los tenemos a lo cómics, por supuesto.

Tampoco queremos pasarnos de buenos, y, como cabe esperar, la cinta también cuenta con sus puntos flojos. La banda sonora original pasa bastante desapercibida en general, con algún momento de subidón con canciones de los 90. Hablando de la década en que transcurre la película, este es un hecho al que se saca poco partido. Salvo alguna broma puntual dada la tecnología ahora obsoleta de la época o el joven Nick Furia, el hecho de que la cinta tenga lugar en la década de los 90 tiene poco valor. También se habría agradecido una mejor explicación de cómo funcionan los poderes de la Capitana Marvel.

En cualquier caso, la película hace un trabajo formidable presentando a quien promete ser la próxima cara visible de este Universo una vez pase Vengadores: Endgame. De hecho, aunque pueda dar miedo un Universo Marvel sin Iron Man o el Capitán América, esta Capitana Marvel ha demostrado que los Vengadores van a quedar en buenas manos. Ya contamos los días para ver a Carol interactuar con sus futuros compañeros en Endgame e intentar anular el famoso chasquido de Thanos. Y por qué no decirlo, también contamos los días para su obligatoria secuela.

Para terminar, unos apuntes para los más fieles. Homenaje al gran Stan Lee que pone los pelos de punta y dos escenas post-créditos, la segunda al final del todo. Aunque, no nos engañemos, la que más merece la pena es la primera.

Ahora sí que sí, después de ver Capitana Marvel solo podemos decir que Marvel Studios sigue manteniendo el listón bien alto y que sabe cómo seguir reinventándose. Solo les pedimos una cosa: queremos más de Carol Danvers.