En estos dos últimos días hemos descubierto que la tercera temporada de Legión será la última y que además contará con la presencia de Charles Xavier, líder de los X-Men y padre de David Haller. Harry Lloyd será el encargado de darle vida.

Aunque la se insinuó la presencia de Xavier en las temporadas previas, el creador de la serie Noah Hawley confirmó el proceso de adquirir los derechos para el personaje y sus planes para el Profesor X en la temporada 3.


Sabemos suficiente, incluso en la mitología de la serie, sabemos que cuando nació David su padre se fue a luchar contra Amal Farouk y sacó a Farouk de su cuerpo. Así que creo que lo que vamos a explorar es esa historia.

Aunque Charles Xavier fue interpretado por Patrick Stewart y actualmente por James McAvoy en el cine, el personaje siempre fue parte del plan original para la serie, y Hawley afirmó que el estatus único de Legión fuera de la continuidad de la franquicia cinematográfica de los X-Men ayudó en las negociaciones con 20th Century Fox.

Lo bueno con Legión es que nuestra realidad está muy separada de los cómics, u otras cosas, porque es la experiencia subjetiva de David. Los teseractos en su realidad no tienen que estar realmente alineados con nada que hayamos visto antes.

En la primera temporada, David descubrió que su esquizofrenia era resultado de la manifestación de sus poderes mutantes, y que la batalla de su padre contra Farouk, también conocido como Rey Sombra (Shadow King), tuvo consecuencias desafortunadas que afectarían dramáticamente a su vida. Perdiendo su cuerpo físico ante Xavier, el Rey Sombra se las arregló para burlar a la muerte entrando en la mente de David cuando este era niño. Sin saber que su enemigo estaba tan cerca, Xavier y su amante ilegítima Gabrielle envían lejos a David con la esperanza de que la distancia evite que su hijo sea un objetivo.

En cierto punto, sus padres sintieron que el niño estaba en peligro y decidieron que fuese criado por otras personas. No porque no le quisieran, sino por su seguridad, sin darse cuenta de que ya había sido comprometido.