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[Artículo] Un tipo llamado Thor. Primera parte

Thor, Dios del Trueno, conocido por los cómics de Marvel, famoso por la película de inminente estreno. ¿Pero quién es en realidad Thor? ¿De dónde sale? ¿Cuál es su historia? En este artículo intentaremos indagar hasta lo más profundo de la historia de este personaje de ficción. Descubriremos si ya había un Thor antes de Marvel (que lo hubo, y vaya si lo hubo).  Repasaremos los casi 50 años de historia que ya acumula en Marvel Comics, donde ha tenido infinidad de amigos y enemigos, ha muerto, ha resucitado, ha tenido sustitutos y hasta le han salido imitadores. Y por último bucearemos entre su presencia en el cine, la televisión, la literatura, el merchandising, los videojuegos y todo aquello en lo que Thor haya hecho acto de presencia. La tarea no será fácil, pero espero obtener un resultado más que digno que sirva de referencia a la hora de conocer un poco mejor al PODEROSO THOR.

El origen de Thor

Como ya todos sabréis, y como bien explica la Wikipedia, mi gran fuente de inspiración, Thor es el Dios del Trueno en la mitología nórdica y germánica. Es hijo de Odín y de la diosa Jörð, personificación de la tierra. Vive en el palacio Bilskirnir de Asgard, en el reino de Þrúðheimr o Þrúðvangr, con su esposa Sif, con quien tuvo una hija llamada Þrúðr, la cual es una valquiria cuyo nombre significa “fuerza” o “poder”. Con la giganta Járnsaxa tuvo otro hijo llamado Magni, que significa “fuerte”. También es padre de Móði, cuyo nombre significa “ira”, pero no hay información en los mitos sobre quien es su madre. Tal y como parece, Thor no se ha quedado quieto a la hora de procrear, y además los nombres que a puesto a sus hijos parecen ser personificaciones de todos los atributos que le caracterizan. Por si fuera poco, el dios también tiene un hijastro llamado Ullr, que es hijo de Sif, pero del que no se conoce su padre.

Su papel como dios abarca muchos campos, y es que ser dios no es nada fácil. Dentro de su actividad multitarea encontramos, cómo no, lo relacionado con el clima, la protección, las batallas y la justicia, pero también las cosechas, la consagración y los viajes. Su principal atributo es su aspecto de guerrero, con preferencia de la acción directa ante la estrategia. Para qué pensar cuando se puede arreglar todo por la fuerza directamente.

Para ayudarle en la batalla, Thor porta un martillo de guerra llamado Mjölnir. Este martillo fue creado por los enanos Sindri y Brokk, y tiene las propiedades de nunca fallar en su blanco y de poder lanzar rayos. Tras ser arrojado, siempre regresa a las manos de su dueño, y puede encogerse y ser llevado con disimulo en la ropa, ideal para colarlo en las discotecas.Para alzar su martillo, algo que no puede hacer cualquiera, Thor utiliza un cinturón que aumenta su fuerza, llamado Megingjörð, y un par de guantes especiales de hierro. Mjölnir es su arma principal a la hora de combatir a los gigantes, siendo calificada por los dioses como el más precioso de todos los trabajos de los enanos y el arma más poderosa que poseen los dioses en su defensa contra las fuerzas de Jötunheim. Ríete tú del cuchillo de Rambo. Con todo esto, no es de extrañar que el Mjölnir fuera todo un símbolo en la época, y con la llegada del cristianismo se utilizaron réplicas que se convirtieron en símbolos de rebeldía. Si fuera hoy en día, habrían hecho camisetas, pins, gorras y todo tipo de merchandising (de hecho, eso es lo que ha pasado). Por otro lado, también era bastante común la representación fálica de las armas de los dioses, llegando a convertirse el martillo Mjölnir en un símbolo de fertilidad femenina.

En esta época no había medios de locomoción, y aunque habría estado genial que Thor viajase en una Harley-Davidson, se tuvo que conformar con un carro tirado por los machos cabríos mágicos llamados Tanngrisnir y Tanngnjóstr. En realidad era bastante común en diversas culturas la representación de los grandes dioses subidos en carros, pero el de Thor tenía la peculiaridad de que los machos cabríos que tiraban de él podían ser cocinados y luego, si se necesitaba continuar el viaje, se podían cubrir los huesos con la piel y para utilizar el poder regenerador del Mjölnir y devolverlos a la vida. Se decía que la tierra era arrasada y las montañas se resquebrajaban cuando Thor viajaba en su carro.

Sin embargo, a pesar de todo esto que os acabo de contar y de esa apariencia de batallador, Thor era un dios listo, inteligente y sabio, algo de lo que quedó constancía en diversos relatos y poemas.

Según la documentación que se conserva, de todos los dioses existentes entre las tribus germánicas Thor era el más venerado y del que más hazañas se relataban. Además, también cumplía el papel de protector de Midgard (mundo de los mortales), a diferencia de la incitación a la batalla de su padre Odín, dando lugar al principal motivo de la mayor extensión de su culto entre los campesinos.

Durante el proceso de cristianización, la figura de Thor se demonizó y fue tachada de herejía, sobreviviendo tan solo de forma clandestina y en el folclore germano. La mayor fuente de información que existe sobre Thor se encuentra en las Sagas islandesas y en las Eddas, aunque estas ya cuentan con influencia cristiana. Las Eddas son una recopilación de poemas y relatos que se dividen en dos, la Edda Poética y la Edda Prosaica, y que se completan con otros relatos narrados en varias Sagas. En la Wikipedia tenéis toda la información que podáis desear sobre esto.

La figura de Thor surgió, probablemente, como herencia de las principales características de los dioses del cielo, truenos y relámpagos de las religiones indoeuropeas. En la época romana se hizo muy popular debido a las comparaciones de Tácito con el dios romano Hércules (por personalidad, por poseer un arma, por sus atributos, etc.). De hecho, el dios germano era conocido como Hercules Magusanus entre los romanos. Esta popularidad se debió también a que Thor era el dios principal de los batavios, un pueblo que en su momento se unió a los romanos y que, al ser un dios de la batalla, estaba muy extendido entre sus guerreros.

Además del hecho de portar un arma de guerra y viajar en un carro, otro denominador común entre distintos dioses de diversas culturas eran las luchas contra serpientes y dragones. Míticas son las batallas de Thor contra la serpiente de Midgard, de las que se recogen relatos en las comentadas Eddas, y de las que también Marvel Comics se hizo eco, por ejemplo, mediante los lápices de Walter Simonson.

Pero las similitudes no cesan aquí. El aspecto filantrópico de Thor, su cabellera y barba pelirrojas, etc., todo ello es semejante a la información que consta de otros dioses de la época. Otro ejemplo es la veneración de árboles consagrados al dios del trueno. Para los germanos el árbol del dios del trueno era el roble, algo que también ocurría con los griegos y Zeus (que también controlaba los rayos y los truenos), con los romanos y Júpiter (equivalente de Zeus), con los eslavos y Perun (su dios del trueno) o con los lituanos y Perkunas (su deidad principal, también del trueno y el relámpago).


Pero amigos, a pesar de esta idea que debéis estar adquiriendo de Thor como dios principal, no siempre ha sido así. En realidad, esa idea era más o menos uniforme entre los pueblos germánicos, pero comenzó a cambiar durante la época romana y, sobre todo, durante la era vikinga. Esos cambios desembocaron en Odín ocupando el trono de dios de dioses y siendo la figura principal alrededor de la que giraba todo, algo muy parecido al concepto romano de Zeus y el Olimpo. En esta situación, Thor, como hijo de Odín, se encontraba por debajo en la jerarquía, a pesar de seguir siendo el dios más adorado por los campesinos en las zonas de Noruega, Suecia, Islandia e Inglaterra. De hecho, la idea de Odín como dios mayor estaba más extendida entre los nobles, y por ello tuvo gran impacto en las Eddas, que se escribieron a la postre en el siglo XIII. Con la llegada del cristianismo, se comenzó a erradicar toda creencia pagana, perdiéndose gran parte de la información sobre estos dioses.

Finalmente, y como curiosidad, decir que, aparte de los múltiples restos arqueológicos, las recopilaciones literarias y las simbologías, uno de los mayores legados que ha dejado el Dios del Trueno es el Día de Thor. Þunor, su nombre anglosajón, dio lugar al nombre al día Þunresdæg, que significa el día de Þunor, que en el inglés moderno es thursday (jueves). En nórdico antiguo es Þórsdagr, en faroés Hósdagur, en alemán Donnerstag (significa “día del trueno”), en holandés Donderdag (significa “día trueno”), en finés Torstai y en sueco, danés y noruego Torsdag. Además, Þunor también es el origen de la palabra inglesa thunder (trueno).

Existe mucha más información de todo esto, y el tema, como toda mitología, es muchísimo más profundo de lo que puedo haber dado a entender. Hay muchos más dioses, muchos más personajes alrededor y hasta nueve reinos repletos de amigos, enemigos, criaturas y divinidades. Sin embargo, creo que para hacernos una idea de la figura de Thor es más que suficiente. Mañana, en la segunda parte del artículo, tocará hablar del Thor de los cómics.