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Entrevista a Albert Pyun, el director de la película del Capitán América de 1990

¿Recordáis esa película de 1990 del Capitán América? Sí, hombre, esa de la que os hablé, dirigida por Albert Pyun, protagonizada por Matt Salinger y cuya versión del director saldrá en Blu-ray y DVD el próximo mes de mayo. A continuación os dejo una entrevista concedida por Pyun a ComicBookMovies.

La versión de Pyun del Capitán América tuvo sus raíces en Cannon Films, y posteriormente siguió al co-propietario de esa compañía, Menahem Golan, a 21st Century Films. La licencia para el personaje se iba a perder si la película no entraba en producción, así que se le dio luz verde y el proceso de producción de la película se aceleró, algo similar a lo que le ocurrió a Los Cuatro Fantásticos de Oley Sassone bajo la producción de Roger Corman varios años después.

– ¿Cuál fue el génesis de tu versión del Capitán América?

Créeme cuando digo que el Capitán América estuvo rondando por las salas de Cannon todo el tiempo que estuve allí (1985-1988). Oí mucho sobre ello y siendo un gran fan del Capitán América cuando era niño, estaba intrigado como cualquier otro fan de los cómics por saber que estaba pasando con ello. Me las arreglé para conseguir una copia del guión de Stephen Tolkien, que había oído que era genial… y lo era. Cuando Menahem se separó de Cannon, ejercí presión sobre él para que se lo llevase con él a su nueva compañía. Después de eso, escuché los rumores en las oficinas de la 21st Century de Menahem sobre cómo se perdería la opción de licencia si la película no se empezaba ya. Así que fui a junto de Menahem y le conté mi idea sobre ellos y me dio luz verde… una luz verde rápida.

– Para ti, ¿qué era lo que te llamaba del personaje del Capitán América y qué querías mostrar en esta película?

Bueno, como dije, crecía con los cómics de Kirby y simplemente me encantaba el aspecto trágico de la vida de Steve Rogers. Simplemente quería ser fiel al personaje con el que recordaba haber crecido. Yo venía de Cyborg, que fue una experiencia decepcionante, y quería hacer una película más serie sin un montón de florituras artísticas que habían echado a perder mi versión de Cyborg.

– ¿Cómo de difícil fue intentar llevar a ese personaje a la vida en un momento en el que iban a perderse los derechos? Y además estoy seguro que con un presupuesto muy limitado.

Muy difícil. Mi concepto inicial era tener a dos actores para interpretar a Steve Rogers, uno para antes del experimento y otro para después. Tuve conversaciones con la estrella de fútbol Howie Long para que interpretarse al Steve Rogers de después del experimento, pero Marvel lo rechazó diciendo que tenía que ser el mismo actor. Marvel y Stan Lee tuvieron mucho que decir en el proceso creativo. Inicialmente no me gustaba cómo estaba quedando en la pruebas el traje azul del Capitán América, así que pedí usar el uniforme negro o que al menos se me permitiera modificar el aspecto, pero, otra vez, fue rechazado. Menahem estuvo genial. El me apoyó en todo lo que quería hacer, pero creo que Marvel odiaba la idea de que Menahem estuviese haciendo la película, así que pusieron obstáculos. Me reuní con Stan para comer en el Hotel Beverly Hills y creo que estaba contento y emocionado por la película, especialmente por la posibilidad de que pudiera crear un cameo para él. Desafortunadamente, Menahem nunca fue capaz de cerrar la financiación para la película, así que fue en realidad fue un rodaje sin posibilidad de éxito.

– ¿Cómo veías al personaje de Steve Rogers antes del suero de súpersoldado y después? En otras palabras, ¿como describirías al hombre antes y después de que se convirtiera en superhéroe?

Creo que era el mismo. Una de las cosas que me gustaba del guión de Stephen era cómo Rogers era siempre débil incluso después del experimento. Al final descubre que el verdadero superhéroe estaba dentro de él y siempre había estado ahí. Era un súpersoldado incluso sin el suero porque su coraje y heroísmo nunca llegó por una droga. Mi Versión del Director de Capitán América mostrará esto claramente como la verdadera fuente de la fuerza del Capitán América.

– ¿Diste muchas vueltas a la ‘relación’ entre el Capitán América y Cráneo Rojo? ¿Cómo compararías y contrastarías a los dos?

Me encantaba cómo, esencialmente, habían sido hermanos nacidos del mismo experimento. Uno  siendo retorcido por él, el otro liberado. Lo que me encantaba era cómo el Capi comprendió y simpatizó con lo que le había pasado a Cráneo Rojo, y le vio como una trágica víctima del nazismo en lugar de como a un archienemigo. Sabía que a Cráneo Rojo le conducía la amargura y la rabia por su tragedia de la infancia. El Capitán América era suficientemente humano para comprender eso. Ambos sufrieron tragedias y perdieron a seres queridos. Y no hacían falta músculos y balas para detener a Cráneo Rojo, sino llevarle a que se enfrentase a su pasado.

– Sé que hace ya mucho tiempo, ¿pero qué recuerdas de la producción?

Lo que más recuerdo es sudar para conseguir dinero suficiente para pasar el día. El mejor recuerdo que tengo es el de trabajar con unos actores tan buenos como Ned Beatty, Michael Nouri, Ronny Cox, Melinda Dillion y Darren McGavin. Billly Mumy era un genio. Y realmente también disfruté con Francesca Neri, Matt y Kim Gillingham. Todo el mundo trabajó duro bajo circunstancias terribles. Y, por supuesto, fue una maravilla ser testigo de la impresionante interpretación de Scott Paulin sufriendo cada día 6 horas de maquillaje por parte del gran Gerg Cannom.

– La versión del director es considerablemente más larga que la versión original, ¿por qué se acortó tanto y cuáles piensas que son las mayores diferencias entre ambas?

Principalmente escenas que muestran a Steve Rogers dándose cuenta de que siempre fue un héroe y un superhéroe, que no lo era solo por el disfraz o por un suero. Más de su compasión por Cráneo Rojo, sobre cómo se dio cuenta de que eran iguales en muchas cosas.