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Bryan Singer habla sobre X-Men: Primera Generación y destripa su trayectoria en la franquicia mutante

El director y productor Bryan Singer comparte sus opiniones sobre X-Men: Primera Generación y el futuro de la franquicia, aunque también hace un profundo repaso a la trilogía original, de la cual dirigió dos películas. Singer habla de detalles como sus influencias, qué opina de las películas de la franquicia que no ha dirigido él (X-Men: La Decisión Final y X-Men Orígenes: Lobezno), y revela que tiene ganas de volver a ponerse al mando de una película de los mutantes de Marvel.

La franquicia X-Men tiene todo tipo de cosas. Evolución, viajes en el tiempo, Dios… Lo tiene todo. En varios aspectos, el universo X-Men es tan vasto como el resto del Universo Marvel. Hay muchos personajes ahí, muchos aspectos.

El que estamos tratando en esta película es un material muy serio. El movimiento de los derechos civiles, la CIA, la crisis de los misiles cubanos…, pero también va a ser una película muy sexy.

– Después de dirigir dos películas de X-Men, ¿fue duro pasar de la dirección a la producción en esta?

No, de hecho disfruté más. Estas películas pueden ser muy complicadas y estresantes. Estuvo bien poder apoyar a alguien en su propia visión, y emocionante tener ideas que puse sobre la mesa que se le ocurrieron a alguien más. Matthew aporta un estilo y energía diferentes a Primera Generación.

– ¿Diferente en qué sentido?

Es difícil de describir. Tenemos un sentido del humor y de la observación similar, pero como esto no es una secuela, sino una película de época con un nuevo reparto, no se ha visto influido por el estilo de las películas de X-Men anteriores.

– Teniendo en cuenta lo que hemos visto hasta ahora, no parece muy consistente con respecto a tus películas X.

Bueno, sí, hay muchas imágenes y diseños en Primera Generación en los que Matthew y yo estamos en el mismo barco. Pero en términos del tono… Odio la palabra tensión, pero quizás esta sea una película de tensión, que es adecuada para los personajes y esta fase de sus vidas. En mis películas el Profesor X y Magneto están orientados más hacia sus caminos.

– Debes tener una sensación de cerrar el círculo con estos personajes.

Ya sabes, cuando estábamos haciendo la primera X-Men, siempre tenía que conocer por mí mismo la historia de esos personajes, ser capaz de responder a las pregutnas de Patrick e Ian sobre por qué Xavier acabó en una silla de ruedas, cuál es la relación con Magneto, etc. Así que es genial volver y darse cuenta de esta historia, visualizarla.

– ¿Cómo te involucraste en el set?

Solo observaba. Miraba por el hombro de alguien y decía, ‘Prueba esto, haz esto, haz aquello…’. No soy ese tipo de productor. Y debido a eso quería un director que yo supiera que tenía una fuerte visión y un equipo de apoyo, alguien con quien trabajar que apreciase mi opinión. Y con Matthew teníamos eso. Quería estar ahí desde el principio para poder revisar el aspecto, los peinados y ver cómo interpretaba cada actor. Así que tuve que observar a Michael Fassbender y Kevin bacon hablando en tres idiomas diferentes en la película.

– Esta película ya tiene un público establecido, algo que no ocurría con la primera X-Men.

Esa fue una auténtica tirada de dados. Pero creía en la historia y pensaba que los personajes eran importantes. La experiencia común, el sentimiento de que todo el mundo había sido un adolescente rechazado. Pensaba que era un tema tan universal que si realmente lo ponía ahí y hacía a los chicos identificarse con esos mutantes, la película tendría una oportunidad. Pero no tenía ni idea de que sería un éxito.

– Acabó encabezando la actual oleada de películas basadas en cómics.

A un nivel simple probó que el género podría tener éxito. A otro nivel, las películas basadas en cómics eran demasiado extremas, muy… como cómics. Conmigo no era necesario ser un fan de los cómics. Me esforcé en hacer X-Men, por decirlo de alguna forma, realista, o basada en la realidad. Y eso se tradujo en lo que quizás fue una película basada en cómics más madura, y eso permitió que otros siguieran la estela.

– No en términos de duración, es mucho más corta que otras historias de superhéroes.

Sí, fue demasiado corta. Pero el primer corte que mostramos a un puñado de gente fue más lánguido y terrible. Casi me quedo dormido en mi propia película. No quería que la mostrasen tan pronto, y alguien publicó un análisis en internet… Nunca se lo conté a nadie, pero es un análisis horrible, espantoso, y terrible sobre el lento y miserable primer corte de la película de X-Men. Fue algo que el analista dijo, ‘Ni siquiera sabemos quiénes son esos mutantes’. Y eso medio la idea para el preámbulo. El preámbulo de Xavier, ‘Los Mutantes son la clave de nuestra evolución…’. Pensé, esto se convertirá en nuestro, como el cañón de pistola al principio de las películas de James Bond, y lo tendremos al principio de cada película. Aunque odio profundamente los análisis publicados en internet, en realidad me han ayudado con esto.

– X2 fue mucho más grande y mejor que la primera. ¿Cuándo te diste cuenta de que tenías algo especial?

El sentimiento más estimulante fue cuando fui a una proyección a medianoche. Hay una pequeña escena, que coreografié muy rápido, en la que Lobezno lanzaba a un personaje de las fuerzas especiales contra una nevera y le clavaba sus garras. Y el público se volvió loco. Me di cuenta entonces de que había costado una película y media llegar a un lugar en el que me sintiera cómodo dejando a Lobezno usar sus garras como lo hace en los cómics. Y eso es lo que la gente había ido a ver. Si le hubiera tenido cortando a gente en rodajas y tacos desde el primer fotograma, habría sido una película muy diferente.

– Ahora es duro imaginar a otro que no sea Hugh Jackman como Lobezno.

Sí, pero te diré que en la primera película, al principio, fue un poco duro. Venía de estar liado con el rodaje de Oklahoma!, y de repente se vio transportado de Londres a Toronto y tenía que encarnar al rabioso Lobezno. Durante el primer mes de rodaje fue un poco… estábamos buscando al personaje. Después de las vacaciones vino con ese nuevo cuerpo. No vine con la escena de la pelea en la jaula hasta después del descanso de Navidades, así que cuando la rodamos fue después de que se pusiese ya de forma intensa. Ese fue el momento en el que realmente sentí que él finalmente había habitado el personaje, lo cual fue genial porque es una de las escenas del principio.

– ¿Hiciste cambios para X2 antes de firmar?

El mayor cambio, que atribuiré o medio atribuiré al ejecutivo de Fox Tom Rothman, fue hacer el final. Originalmente acababa con un enfrentamiento en la Casa Blanca entre los X-Men y el Presidente. Hay un fogonazo de luz y el Presidente dice, ‘¿Qué coño ha pasado?’. Y Tom me llamó y me dijo, ‘Brian, para cuando esta película salga, el país estará en guerra. Un final para la película sin un rayo de esperanza es muy lúgubre, y no resuelve la relación entre Lobezno y Cíclope’. Entonces me dio una idea…

– ¿Cuál fue?

No diré cuál fue, pero no funcionó del todo. Así que llegué con esa escena en la que Xavier está de nuevo en la escuela leyendo a los niños, y Lobezno y Cíclope tienen un encontronazo en el que discuten por Jean Grey y básicamente acuerdan no matarse el uno al otro. Esa pequeña escena que rodé en Shepperton, si la ves verás que el pelo de Hugh Jackman es gigante, porque estaba haciendo Van Helsing al mismo tiempo. Así que todo lo que veo, es lo ridículo que es su pelo. Pero esa escena se convirtió en una de mis favoritas de la película, y nunca fue parte del plan.

– Hablando de planes, ¿cuándo decidiste matar a Jean Grey?

Eso es algo que decidí más o menos en la mitad de la producción, cuando estaba rodando las escenas del museo. Pensé que Jean Grey estaba flotando por la película, y no sabía cómo iba a salir parada de ese triángulo amoroso. Si dejaba a Cíclope odiaríamos a Lobezno, y si rechazaba a Lobezno… Podría dejar que la cosa siguiera por un tiempo, pero pensé que tenía que haber algo más. ¿Qué tal si empezaba a cambiar? ¿Qué tal si moría y renacía? Así que llevé a Famke a mi caravana y le dije, ‘Vamos a matar a tu personaje’. Y eso a ella le emocionó mucho, porque se sentía como, ‘Ahora tengo algo que interpretar’. Y su interpretación mejoró mucho.

– ¿Cómo de duro fue mantener su muerte en secreto?

No se lo dijimos a Chris Claremont, que estaba escribiendo la novela, él escribió que sobrevivía. Incluso fuimos más allá haciendo una sesión de fotos de la escena climática de la Casa Blanca en la que estaba Jean Grey, así que si la imagen se filtraba alguna vez, la gente asumiría que lo hizo Jean Grey. Recuerdo cuando terminó la premiere, Chris corrió y dijo, ‘Lo hicisteis, oh Dios mío’.

– El final apunta a X-Men: La Decisión Final, que no dirigiste tú. ¿Qué opinas de esa película y de X-Men Orígenes: Lobezno?

Para mí es extraño verlas. Tengo una fuerte sensación de lo que habría hecho de forma diferente. Pero teniendo en cuenta con lo que tenían que tratar los directores en ambas películas, hay muchas cosas geniales en ellas. Pero tengo que admitir que es algo raro ver que algo que conoces muy bien va en una dirección que no es exactamente la que tú habrías tomado.

– ¿Cómo habría sido tu X-Men3?

Bueno, definitivamente yo habría explorado la Saga de Fénix porque ya la presenté en X2 con esa intención. Creo que la diferencia habría estado en los detalles. Probablemente no habría ido a por todos esos personajes porque me habría dado miedo que cambiaran poco. Tienes a Ángel, que tiene un comienzo increíble, pero después no es explorado completamente. Además, no creo que hubiese matado a tantos X-Men.

– Es curioso como algunas secuelas ganan más dinero pero menos cariño del público.

Si la secuela sigue el camino de El Imperio Contraataca, si es más seria y profundiza más en los personajes, a la gente le encantará. Pero cuando los directores piensan, ‘Oh wow, la primera fue un gran éxito, hagamos rápido una segunda y lancemos juntas un puñado de viñetas y secuencias que sean similares a las de la primera parte pero más grandes y más caras’. Hacen eso pero no profundizan en los personajes ni en la historia. Eso es por lo que tienen un gran fin de semana pero al final son rechazadas.

– ¿Hubo películas que viste para preparar X1 y 2?

X2 tuvo algún tipo de inspiración de Star Trek II: La Ira de Khan, el tema de la evolución, la escena del hielo. Lo que realmente ayudó en X1 fue que James Cameron me invitó al set de Titanic, y pude ver como se juntaban los efectos especiales. Pude hacer lo mismo con George Lucas en el set de La Amenaza Fantasma en Leavesden. Observar el proceso fue una educación. En cuanto a ver películas específicas, no suelo hacerlo porque a veces me vuelve loco. Una de mis películas favoritas es El Último Emperador, que la vi antes de empezar a rodar X1. Y empecé a mover la cámara demasiado despacio, y pensé, ‘Espera, esto no es El Último Emperador’.

– ¿Te gustaría dirigir otra película de X-Men? ¿Una secuela de Primera Generación, quizás?

Definitivamente estoy interesado, pero tiene que ser la historia correcta. Me gusta estar en este mundo y creo que le tengo cogido el truco a hacer películas, si miramos a Sospechosos Habituales o la serie de televisión House. La gente siempre pregunta, ‘¿Qué diferencia a las de X-Men del resto de películas basadas en cómics?’. Y yo digo, ‘Somos el único conjunto’.

– Pronto tendrás competencia en la forma de Los Vengadores… ¿Qué consejo le darías a sus responsables?

Les diría que se asegurasen de que todo se basa en la historia, en los personajes, y que no es solo un puñado de escenas de acción. Que se aseguren de que si los personajes no se relacionan entre sí desde el principio, que los moldeen para que lo hagan. Otras películas pueden meterse en problemas cuando tienen muchos personajes. Pero Joss Whedon hará un gran trabajo con Los Vengadores. Conoce a esos personajes.